Matar a un gato callejero puede salir más caro que matar a un lince ibérico o un águila imperial con la Ley Animalista
La la Ley de Bienestar Animal que ya ha entrado en vigor es un despropósito de tal magnitud que sanciona con mayor severidad la muerte de un gato callejero que la de una especie en peligro de extinción como el lince ibérico, el oso pardo, el urogallo o el águila imperial.






























