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Un pescador de Valladolid captura por accidente a un cormorán que atacó su pez artificial

Este pescador vallisoletano grabó cómo un cormorán se lanzaba a por el señuelo con el que trataba de sacar algún lucio. Ahora ha compartido con Jara y Sedal las imágenes del momento en que lo liberó.

cormorán

Las imágenes que el pescador vallisoletano Pedro José Ramos comparte este lunes con Jara y Sedal dan fe del enorme aumento de la población de cormorán en los últimos años y el “descaro” que muestra esta especie a pesar de estar frente a una persona. El hecho le ocurrió el pasado fin de semana en el Canal de Castilla, en la citada provincia, en concreto en la exclusa número 40.

En la grabación se ve cómo Pedro José lanza su jerkbait al agua y un cormorán que se encontraba en la zona se tira a él, teniendo poco después que desanzuelar al ave con máximo cuidado para no hacerle daño. «Me encontraba allí a ver si sacaba algún lucio cuando, de repente, llegó un cormorán volando y se metió justo en el puente que hay en la exclusa que utilizaban para hacer los trasvases de agua cuando navegaban los barcos», describe el pescador a este medio.

«Lo que en primer lugar me sorprendió fue que él no salió volando al verme, sino que se quedó parado en un puente», añade Ramos. Tras picar en el señuelo, Pedro José tuvo que capturarlo y quitárselo con cuidado. «Lo grabé, le solté el anzuelo porque le había cogido de la piel de al lado del pico y se fue», explica Ramos, que denuncia el aumento de sobrepoblación de este ave acuática.

«Si fueran especies en peligro de extinción, habría que intentar protegerlas, pero cuando son especies que generan más problemas que el beneficio que aportan a la naturaleza, su población se debe controlar», denuncia el pescador pucelano.

Recogen firmas para permitir la caza del cormorán en Extremadura

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© Shutterstock

El colectivo Ibertenca ha iniciado, a través de la plataforma de recogida de firmas Change.org, una petición para pedir el control poblacional del cormorán en Extremadura.

El cormorán grande (Phalacrocorax carbo), que hasta hace no muchos años era una especie extrañamente observable en Extremadura por los pocos individuos que visitaban la región cada año para invernar, ha experimentado un crecimiento espectacular de su población y un cambio en su conducta que los lleva a pasar todo el año en los embalses interiores y principales ríos. Te ampliamos información aquí.