fbpx

Un silvestrista denuncia la fumigación de árboles mientras jilgueros y verderones descansan en sus nidos

La grabación, tomada en Ayamonte (Huelva), ha provocado decenas de comentarios de denuncia de amantes del silvestrismo, que no pueden practicar su actividad por estar prohibida mientras ven con indignación cómo mueren cientos de aves por este tipo de prácticas.

jilgueros fumigar
© Shutterstock y Facebook

La siguiente imagen, por desgracia, es común en muchas ciudades y pueblos de nuestro país: varios empleados fumigan unos árboles por la noche sin reparar (no es obligación de los trabajadores, pero sí de los técnicos consistoriales) en los daños que este tipo de líquidos pueden hacer a fringílidas y otras aves, que se encuentran en plena época de nidificación. Además, también puede afectar a otras especies cinegéticas como las palomas torcaces o las tórtolas.

El vídeo, publicado por un silvestrista en Facebook, fue grabado el pasado mes de mayo en la localidad onubense de Ayamonte y levantó decenas de comentarios criticando la acción: «Es que no tienen que fumigar en la población ni de noche ni de día que está en pleno apogeo de los nidos», lamenta un usuario de la red social al ver la grabación; «¿Dónde están las protectoras y demás ahora?», se pregunta otro.

Como no podía ser de otra forma, entre esas denuncias hay múltiples de amantes del silvestrismo, que no pueden practicar su actividad por estar prohibida mientras ven con indignación cómo mueren cientos de aves por este tipo de prácticas. Hay que recordar que muchas de estas aves afectadas por la fumigación están protegidas por el decreto que regula la conservación y el uso sostenible de la flora y la fauna silvestres.

La poda en época de nidificación, otro problema en estos meses

jilguero
© Shutterstock

La poda en época de nidificación es otro problema común en estos meses y que los silvestristas denuncian con frecuencia. La importancia de que ésta se realizara en otra época, como el otoño, redunda en que no afectaría en la nidificación de las citadas especies. Cuando ésta se retrasa y se lleva a cabo en primavera, los trabajadores en muchas ocasiones o no quitan el nido antes de talar el árbol o, al trasladarlo de lugar, trastocan el ciclo de la madre y puede conllevar que los huevos no salgan adelante.

Además, si los polluelos ya están fuera del huevo, talar árboles en esta época puede producir severas bajas, ya que se encuentran en sus primeros días de vida, cruciales para poder salir adelante.