Los animalistas lograron prohibir el control de perros asilvestrados y ahora atacan al ganado como los lobos
Mientras las autoridades se preparan para flexibilizar el control del lobo, los perros asilvestrados —que ya causan tres veces más ataques al ganado— siguen sin ningún tipo de gestión por la presión de los grupos animalistas. La Ley de Bienestar Animal ha blindado su protección y el campo empieza a pagar las consecuencias.

























