fbpx

Una familia libera a una cobaya en apuros pero su perro rompe la magia del momento

Un perro que parece de raza bodeguero se tira directamente a por el mamífero que libera la mujer en una reacción puramente de instinto, algo que no entienden los presentes por los gritos que efectúan.

cobaya

El desapego al mundo rural de gran parte de las sociedades urbanas conlleva situaciones inimaginables hace décadas. Y no hace falta irnos lejos de nuestras fronteras, sino que es algo que ocurre en nuestro propio país. De hecho, un estudio realizado en 2017 en España y publicado en la revista científica Episodes demostró el «preocupante» desconocimiento que muestra la población en general sobre la naturaleza y su funcionamiento en general.

Entre las conclusiones del trabajo se mostraban el alejamiento de la mayor parte de las personas del mundo rural a medida que la población es cada vez más ‘urbanita’. Y eso tiene consecuencias en la legislación ambiental porque hay «leyes de despacho que no sólo no protegen el medio ambiente sino que lo perjudican», cita el estudio.

El ejemplo, en este vídeo

Una imagen vale más que mil palabras, y este vídeo demuestra precisamente que la naturaleza no es como la dibuja Walt Disney. Una mujer baja con una escalera al fondo de un pozo donde se encuentra un roedor –parece una cobaya– que ha caído. El animal no tiene escapatoria, así que la mujer acude a su rescate.

Tras cogerlo, subirlo a la superficie y dejar que los niños acaricien por un instante al animal, la mujer lo suelta. Pero en ese preciso instante un perro le da caza y se lo lleva. Tras ello, se producen los gritos de desesperación de los presentes sólo por la reacción instintiva del can, que lo muerde con fuerza y sale escapando con él.

Aunque no se puede identificar la raza del perro con exactitud porque no se aprecia bien en el vídeo, parece un bodeguero. Todo cazador sabe que este tipo de canes son especialistas en erradicar y prevenir plagas de roedores. De hecho, el bodeguero jerezano que conocemos en España se crió durante décadas para erradicar a los ratones de las bodegas del sur de la Península, una herencia genética que está impresa en sus genes de cazador.