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Este cazador sorprende a su cuadrilla y captura una liebre de la forma más inimaginable

El hombre camina hacia la rabona sin que esta se levante. «¿Sabéis vosotros de caza?», les comenta a los jóvenes cazadores que graban el increíble lance.

cazador coge liebre con la mano

Una liebre encamada en mitad de un dehesa confía en su mimetismo y se aplasta ante ante la mano de varios cazadores. El más veterano de la cuadrilla indica que paren y los más jóvenes graban la jugada de este, que consigue abalanzarse sobre la orejona ¡y capturarla con la mano!

«¿Sabéis vosotros de caza?», pregunta Moisés -el cazador que consigue coger a mano a la liebre- en tono irónico a los más jóvenes del grupo. Estos, no pueden creer que su compañero haya conseguido capturar a la rabona sin que esta se levante antes.

Manu Matilla, quien nos ha enviado el vídeo, nos cuenta que el increíble ‘lance’ sucedió durante una jornada de caza en Salamanca, concretamente en la localidad de Canillas.

Liebres en celo, a centímetros

En este otro vídeo se observan tres liebres en celo. La hembra se queda aplastada mientras los machos la cortejan e incluso uno de ellos comienza a montarla a escasos centímetros de la cámara. Sorprende ver cómo los animales no sólo no recelan de la presencia del hombre sino que llegan a interactuar con él, incluso dejan que el autor del vídeo las llegue a coger con sus manos.

Más encuentros con liebres

El agricultor y cazador Javier Martín Moreno, de 42 años de edad, se encontró con una imagen muy peculiar cuando labraba sus tierras en las cercanías de la localidad charra de Villarmayor. Mientras iba con su tractor sembrando una de sus fincas, se topó con una liebre encamada que no se levantaba.

Aunque el hombre avanzaba hacia ella el animal ni se inmutaba. El agricultor llegó a poner el tractor a tan sólo unos centímetros de la liebre, que tenía algo muy importante que proteger.

«Me bajé del tractor para quitarla y, cuando se levantó, ¡vi que estaba pariendo! Cogí el gazapín, se lo saqué de la tierra y salió huyendo –como se puede apreciar en el vídeo–, aunque luego volvió en busca de su cría», explica Martín, que se dio cuenta de que la liebre estaba recién parida pues aún tenía sangre en su parte trasera.