fbpx

Cazan un gran macareno, alucinan con el trofeo, pero se dan cuenta de esta extrañeza

Cuando fueron a darle la vuelta al enorme cuerpo del macareno se dieron cuenta de que no era un jabalí normal.

Javier Fernandez-Caballero

Los cazadores que grabaron este vídeo protagonizan una simpática y sorprendente anécdota. Para empezar, uno de estos hombres consiguió abatir un jabalí de buen porte. Cuando llegaron a cobrarlo, vieron que además de buen tamaño tenía un gran trofeo. Pero esta no fue la única sorpresa que se llevaron.

Cuando fueron a darle la vuelta al enorme cuerpo del animal vieron que se trataba nada más y nada menos que de ¡una hembra! Así pues, ni cortos ni perezosos decidieron inmortalizar el momento con un vídeo que terminaron subiendo a las redes sociales para compartir su extraño hallazgo con el resto de cazadores.

Una vez publicado en Internet, los comentarios y reacciones no han tardado en aparecer en cascada. Algunos apuntan a que se podría tratar de un macho castrado, sin embargo, otros se decantan por la veracidad de los hechos y explican que ya se han dado más casos como este.

Aquí te dejamos el vídeo para que puedas verlo por ti mismo y contarnos qué te parece. Advertimos de que el lenguaje utilizado por los protagonistas puede no ser el más adecuado.

Abatida en Jaén otra hembra de jabalí con un magnífico trofeo

jabalina con colmillos
Fernando y Antonio Ramos Espinosa junto a su primo Marcelo Ramos, quien abatió este raro ejemplar. / Fernando Ramos

Estas imágenes nos recuerdan al ejemplar abatido por Marcelo Ramos en Campillo de Arenas (Jaén). En aquella ocasión las dimensiones de los colmillos de la hembra -23 y 24 centímetros de longitud- hubieran sido suficiente para tratar de homologarlo, si hubiera sido un macho. 

Según relató entonces a Jara y Sedal el primo del cazador, quien le acompañó durante la cacería, los perros dieron con un buen ejemplar de jabalí que les plantó cara sin escapar hacia los puestos, como suelen hacer los macarenos más veteranos. Marcelo se apresuró entonces y consiguió abatirlo, pero al examinarlo con detenimiento no salía de su asombro: se trataba de una jabalina con unos colmillos de gran tamaño.