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Así se devuelve al mar una ballena de 36 toneladas varada en la playa

La ballena varada en la arena mientras es empujada.
La ballena varada en la arena mientras es empujada.

El siguiente vídeo muestra cómo se devuelve al mar a una enorme ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) que quedó varada en una playa. Aunque las imágenes fueron tomadas en 2016 en Dockweiler (California), en los últimos días han vuelto a estar de actualidad después de que una página de Facebook las haya rescatado. En poco más de dos semanas, el vídeo ya acumula más de 76 millones de visualizaciones. No es para menos, pues son espectaculares.

El animal probablemente murió y fue arrastrado por la marea hasta la costa y, al bajar el nivel del agua, quedó en ésta. Para terminar el proceso de descomposición en el agua, una máquina de cadenas empuja a la ballena de nuevo hasta el interior del mar con el fin de ayudar también a otros animales necrófagos a que se alimenten. Todo ello, ante la mirada de sorpresa de decenas de turistas que se encontraban en el lugar y que miran expectantes la escena.

¿Por qué pudo quedarse varada en la orilla la ballena?

Entre las razones por las que una ballena puede quedar varada en la orilla, según el Instituto de Conservación de las Ballenas, la más común es la edad: la vejez puede hacer que no tenga fuerza física suficiente para seguir nadando y eso hizo, quizá, que la debilidad la arrastrase hasta la orilla y la falta de oxígeno final terminase con su vida. Ello, unido a que no encontrase alguna corriente de agua que la empujase de nuevo mar adentro, terminó con sus días.

También otros factores pudieron influir en su estado final, como tener alguna herida, estar incapacitada, algún error en su ruta, estar infectada con alguna toxina natural o contaminante acumulado a lo largo de su vida… No obstante, no existe una única respuesta, ya que puede haber diferentes causas para que ballenas y delfines encallen en las playas, ya sea vivos o muertos. En la actualidad, uno de los lugares del mundo en el que más varamiento de cetáceos se producen es Nueva Zelanda, donde hasta 300 ballenas a la semana pueden morir por esta causa.