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El Gobierno da otros 728.945 euros a SEO/BirdLife, esta vez para 'salvar' a la cerceta pardilla

La conocida ONG que ya fuera criticada por las conclusiones vertidas en el informe final sobre el proyecto LIFE+ del urogallo cantábrico que costó siete millones de euros de dinero público ha vuelto a recibir una cuantiosa subvención. Esta vez para tratar de salvar a la cerceta pardilla.

Cerceta pardilla. © Shutterstock

La cerceta pardilla está en peligro, según los censos ecologistas. Sus poblaciones preocupan, y para tratar de revertir la dramática situación en la que se encuentra la especie y sus hábitats se ha puesto en marcha la maquinaria de las subvenciones de dinero público, para financiar «acciones de investigación, conservación, gobernanza y sensibilización», según informa la Fundación Biodiversidad en su página web.

Esto se traduce un nuevo proyecto Life del que, una vez más, se beneficia la asociación ecologista SEO/BirdLife, famosa por haber participado en proyectos similares y sonados fracasos como el del Urogallo, que dilapidó subvenciones millonarias que no sirvieron para ayudar en nada a esta mítica ave. En esta ocasión, el nombre que le han puesto al destino del dinero de los contribuyentes se denomina Acciones coordinadas para la recuperación de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), y por él el Gobierno le ha entregado la nada desdeñable cantidad de 728.945 euros.

Este nuevo proyecto, además, acaba de comenzar, ya que se ejecutará entre 2021 y 2025. Al menos sobre el papel, servirá para ejecutar 22 acciones en 7 de los 13 sitios críticos donde se localizan el 83% de las parejas reproductoras en España. El principal objetivo es «mejorar el estado de conservación de más de 3.000 hectáreas de humedales para revertir el riesgo de extinción de la cerceta pardilla y lograr un mínimo de 125 parejas reproductoras en nuestro país».

Además, los ecologistas señalan que entre los objetivos específicos se encuentra «eliminar y mitigar las amenazas de la especie», entre las que se encuentran la reducción de su hábitat y, cómo no, «la caza», a pesar de ser una especie no cinegética. El proyecto también habla de actuaciones sobre «la falta de cantidad y calidad del agua, reforzar las poblaciones de la especie mediante un programa de cría en cautividad, mejorar el conocimiento sobre la ecología de la cerceta, integrar los requisitos ecológicos de la especie en las políticas sectoriales y sensibilizar a los actores clave sobre la importancia de la especie y su hábitat».

Información de la subvención recibida por Seo/Birdlife.

Aseguran que comprarán fincas para proteger a la especie

Como acciones de conservación, tal y como detalla la Fundación Biodiversidad, «se comprarán fincas prioritarias, se elaborará una guía práctica de referencia para la gestión de los hábitats de la especie para lograr el mantenimiento y evolución a un mejor estado de conservación, y se actuará en terrenos ubicados en lugares críticos, donde se restaurará su hábitat y se realizarán tareas de control de sus amenazas naturales y no naturales. En paralelo, se reforzarán las poblaciones de la especie a través de un programa de cría en cautividad y de la liberación de ejemplares.

Como parte de las acciones para mejorar la gobernanza, «se impulsará la participación, formación y sensibilización de sectores relevantes para su conservación, como los regantes o los cazadores, entre otros, así como de la sociedad en general». 

Birdlife Internacional se llevó 5.676.103 euros entre 2005 y 2019

Mazaly Aguilar, eurodiputada de Vox, planteaba en julio de 2020 una serie de preguntas a la Comisión Europea, para que aclarase qué capacidad de influencia podría estar concediendo a las ONG ecologistas el organismo de representación de los estados europeos, qué control hay sobre ellas y cuál es la financiación concreta de BirdlLife Internacional.

Las respuestas llegaron el día 16 de aquel mes, y en ellas la CE reconoció que Birdlife Internacional se llevó 5.676.103 euros de dinero público entre 2005 y 2019. Según aseguraron, este dinero formaba parte del programa LIFE (NGOs operating grants) para cubrir gastos de funcionamiento «en el marco del Programa de Medio Ambiente y Acción por el Clima de la UE (LIFE)».