fbpx

PSOE, Compromís y Podemos rechazan el uso del cesto malla selectivo que permitiría recuperar el parany

El bloque de izquierdas ataca a la caza y vota en contra del uso de este sistema de captura que ya ha demostrado ser totalmente selectivo e inofensivo para las aves.

El silvestrismo y el parany deberían ser legales en España. ©Shutterstock
Zorzal. ©Shutterstock

La Comisión de Medio Ambiente de las Cortes Valencianas se reunió el pasado 28 de junio para deliberar una nueva propuesta no de ley del PP con el fin de impulsar la autorización de las pruebas en campo del cesto-malla solicitadas en 2016, pero ésta no fue aprobada por seis votos en contra -tres del PSOE, dos de Compromís y uno de Podemos- y cinco votos a favor -dos votos del PP, dos de Ciudadanos y un voto de VOX-. No hubo ninguna abstención.

El cesto-malla o trampa-malla es un ingenio de captura de zorzales del que APAVAL ha promovido unos ensayos en campo para que científicos independientes demuestren su selectividad y pueda seguir cazándose en paranys en lugar de utilizar la liga. Esta propuesta no es reciente. Ya en 2017 los paranyers realizaron la primera solicitud al Gobierno autonómico para llevar a cabo los pertinentes ensayos de esta metodología de caza, caracterizada por no dar muerte al animal ni provocarle daños, pero que mantiene la tradición de la actividad cinegética. En aquella ocasión, la Consellería también hizo caso omiso de la propuesta.

Con este cesto-malla «se augura una selectividad excelente, a raíz de las pruebas que constatan la bondad del mecanismo, así como por contarse autorizado en Austria y, por tanto, bajo los mismos designios de la Directiva de Aves, de una trampa-malla similar para captura de aves por razones culturales», expone Miguel Angel Bayarri Montesinos, presidente de la entidad. «Testar prototipos de trampas es lo propio para conseguir avances técnicos o científicos, y así se hace, con normalidad, tanto para atender necesidades culturales como para buscar soluciones ante problemas de daños a la agricultura o de otra índole», añade el presidente del colectivo.

No obstante, denuncia que «es la primera vez que algo así se deniega una y otra vez. Algo simple se ha convertido, o quizás ya lo era, en un tema politizado, donde voces equilibradas o vehementes defienden los ensayos, y otras voces, ateniéndose antes a una cosa y ahora a otra, se posicionan en contra».

Bayarri: «El PSPV ha pasado de apoyar en 2018 los ensayos a denegarlo ahora»

En 2018 dicha Comisión impulsó la autorización de la pruebas, y en 2021, alcaldes y ediles de todos los partidos de localidades paranyeras también firmaron un documento –El Manifiesto de Alcora– para impulsar su autorización. Esto último sucedió tras una sentencia del TSJCV que declaraba improcedente la negativa de la Conselleria a autorizar las pruebas, «a la que prosiguieron silencios ante los recursos administrativos», expone Bayarri.

Por eso «ya estamos en 2022, cuando empezamos en 2016», añade. Ahora, en la Comisión de Medio Ambiente cambia de opinión respecto 2018. Para Bayarri, «estamos ante un asunto muy politizado, en el que a nivel local personas próximas y conocedoras de la realidad del parany mantienen una unanimidad política destacable», pero asegura que «cuanto más lejos nos situamos de las comarcas paranyeras y más desconocimiento existe más se claudica ante tirones de orejas de procedencia lejana que hacen cambiar al PSPV de criterio». El PSPV ha pasado de apoyar en 2018 los ensayos a denegarlo ahora, pero a pesar de ello el presidente de APAVAL aplaude «el apoyo manifiesto de los políticos socialistas a nivel local, que no cejan en su apoyo al parany y se agradece mucho».

APAVAL sigue luchando por recuperar el parany

Por otro lado, este medio ha tenido acceso a un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que APAVAL ha impuesto para la puesta en marcha de este cesto-malla selectivo, siguiente paso legal que tenían previsto para mantenerse en su lucha por recuperar esta modalidad de caza tradicional que sí se sigue permitiendo en otros países europeos.