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Polonia acabará con los gatos callejeros mientras el Gobierno de España quiere blindarlos con su ley animalista

El Instituto de Conservación de la Naturaleza polaco ha declarado al gato doméstico como una «especie exótica invasora» para poder acabar con los gatos callejeros y asilvestrados por la grave amenaza que representan para su fauna protegida.

Un gato con un gorrión cazado.
Un gato con un gorrión cazado. © Shutterstock
Publicado: 5 de agosto de 2022 / Actualizado el: 2022/08/05 - 11:12

Polonia ha dado un paso más en la protección de la fauna silvestre protegida amenazada por las colonias felinas y ha declarado al gato doméstico como una «especie exótica invasora», lo que permitirá acabar con las colonias de gatos callejeros. El Instituto de Conservación de la Naturaleza, que forma parte de la Academia Polaca de Ciencias, ha concluido que los gatos domésticos representan una amenaza para las aves y otros animales salvajes.

«Existe una clara evidencia científica de la influencia negativa del gato doméstico en la biodiversidad autóctona. Esta opinión está en línea con la opinión formulada por el equipo de especies exóticas invasoras como parte de las actividades de la Comisión Europea», señala el mismo Instituto en su web.

Los gatos dan caza a animales protegidos y no protegidos porque eso forma parte de su instinto de supervivencia. Además, su rápido poder de reproducción hacen que su presencia suponga un problema en muchas ciudades, ya que forman auténticas colonias que en algunos casos son difíciles de controlar.

El Gobierno de España quiere hacer todo lo contrario

Pero mientras otros países de Europa miran por su fauna autóctona eliminando a las colonias felinas, en nuestro país la el Gobierno de Pedro Sánchez acaba de presentar en el Congreso de los Diputados el Anteproyecto de Ley de Protección y Derechos de los Animales. Esta ley animalista no solo prohíbe expresamente el control de los gatos callejeros y asilvestrados, los cuales son responsables de la extinción de 63 especies de animales, si no que además pretende obligar a las administraciones públicas a mantenerlos con recursos públicos.

En nuestro país, estos felinos que quiere proteger el Gobierno son además la segunda causa de la mortalidad de la cerceta pardilla y el propio Ministerio reconoce en la Estrategia para la conservación de la cerceta pardilla, la focha moruna y la malvasía cabeciblanca que los gatos son un peligro para estas especies amenazadas.

En concreto, citan como otras amenazas que pueden tener impacto en la conservación de estas especies «la depredación ocasional de huevos, polladas y adultos por parte de jabalíes, zorros, gatos, perros y ratas».

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