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Un pescador gallego captura una enorme lubina de casi 9 kilos de peso

Este joven pescador gallego capturó una descomunal lubina de casi nueve kilos en un lance para el recuerdo que ahora ha colgado en su canal de YouTube: «Fue el mejor momento de mi vida», narra.

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Momento en el que el pescador dispara a la enorme lubina. © YouTube

Un joven pescador gallego se ha hecho con una descomunal lubina de casi 9 kilos de peso, una de las más grandes pescadas en los últimos años en nuestro país que ha conseguido capturar con arpón. En concreto, el ejemplar dio un peso de 8,670 kilogramos, algo fuera de lo común para esta especie: «Fue el mejor momento de mi vida», narra el pescador en el vídeo, que ha colgado en su canal de YouTube Kongriakos.

Las condiciones del mar «eran de marea media y bajando, por eso no había mucho pescado en al rompiente y comencé a practicar la pesca en tela laminaria, en unos nueve metros bajo la superficie», relata sobre el inicio de la jornada. En la primera captura, acechando por encima del alga, capturó una bonita lubina de 1,200 gramos aproximadamente.

La segunda captura del día, a unos 6 metros también entre algas, capturó otra lubina que superaba el kilo: «En estos lugares los peces están muy confiados, miré hacia abajo y el animal estaba ahí», relata el protagonista, mostrando el fructífero lance. A la tercera, capturó otra enorme lubina utilizando la misma técnica: acechando encima del alga. «Me encontré con ella de frente en unas algas y la pude capturar», señala.

El gran consejo para hacerse con enormes lubinas

Y en un momento de la grabación, el pescador ofrece este consejo: «La clave para hacerse con enormes lubinas es no disparar a los otros peces. Si disparas a los peces balleta, por ejemplo, haces ruido en las algas, y los peces que están cerca, se espantan. Tienes que ser mucho más selectivo de lo normal», recomienda el experimentado pescador.

La captura de la lubina récord

Para capturar la enorme lubina de casi nueve kilos, bajó a unos seis metros de profundidad, y contó unas cuatro lubinas más pequeñas a las que no disparó: «Esa fue la clave, porque ya tenía tres; fui más adelante y me encontré de cara con ella, siendo éste el mejor momento de mi vida», concluye antes de mostrar el momento culmen del lance.