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Este es el jabalí con más suerte del mundo ¡Esquiva decenas de disparos de los cazadores!

Carlos Vignau

Este jabalí tiene mucho que agradecer a la falta de puntería de los cazadores. Tenemos el vídeo… y un reto para ti: ¿eres capaz de contar los disparos?

jabalí disparos

Muchos cochinos se libran de ser abatidos gracias a su inteligencia, siendo capaces de burlar a perros y monteros y saliendo de la mancha sin ser detectados. El jabalí de este vídeo salva el pellejo por su habilidad para esquivar los disparos. Sudó la gota gorda para conseguir alcanzar un terreno libre de plomo.

El jabalí rompe por un descampado diáfano totalmente a merced de los disparos de los cazadores. No sabemos si no tenía otra opción y esta era la única forma de huir o si simplemente pensó que cruzar a lomo descubierto sería una buena idea.

El jabalí se enfrenta a decenas de disparos

Desde luego no es la actitud más inteligente, pero a este jabalí le sirvió para salir con vida del entuerto. Nada más plantar su pezuña en el barbecho comienzan los disparos y a caerle una lluvia de plomo. Balas por la izquierda, balas por la derecha, cargadores interminables… Su vida en peligro mientras corre a toda velocidad envuelto en la nube de polvo que se forma después de cada impacto fallido.

No sabemos si alguno de las decenas de disparos de los monteros consiguió siquiera rozar al jabalí, pero sí que estamos convencidos de que este lance merece estar en los primeros puestos del ránking de los fallos más estrepitosos.

Puedes ver el vídeo a continuación.

Otro jabalí por un barbecho… con menos suerte

En este caso el final es completamente diferente. El joven cazador ilerdense Andreu Lliusa, de 26 años de edad y natural de la localidad de Pobla de Segur (Lérida), vivió en 2019 un lance con un jabalí descomunal de 120 kilos y unas enormes navajas y amoladeras –que aún no ha homologado oficialmente– que jamás olvidará.

El cochino entró por un barranco y Andreu lo dejó cumplir hasta que salió justo debajo de él, tal y como se puede ver en el vídeo que grabó un compañero de cuadrilla. Falló el primero de los disparos con su rifle 7 mm. Rem. Mag. y munición Core Lokt de 150 grains, pero el segundo, colocado en la zona de la paletilla, fue certero y fulminante. «El descomunal jabalí cayó al instante», asegura Andreu.