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Falsifican una autorización para cazar en un coto y la Guardia Civil los pilla gracias a un guarda rural

Dos personas son investigadas por furtivismo y falsificación documental tras ser sorprendidos en el término municipal de Nigüella (Zaragoza) cazando con una autorización falsificada.

Javier Fernandez-Caballero

El SEPRONA de la Guardia Civil de Zaragoza ha investigado a dos personas por un presunto delito contra la flora y fauna y otro de falsificación documental, al ser sorprendidos en un coto del término municipal de Nigüella, tras haber falsificado el documento de autorización del titular de éste, según narra Europa Press.

Los hechos ocurrieron el pasado 26 de junio, cuando el guarda rural de un coto solicitó la presencia de la Guardia Civil para identificar a dos personas que circulaban de noche por un monte del término municipal de Épila, portando un rifle en el interior de su turismo.

Una vez identificados el conductor comunicó que venía de cazar de un coto ubicado en Nigüella y mostró a los agentes la licencia de armas, guía de pertenencia del arma, un precinto de corzo y la fotocopia de un documento del titular del terreno cinegético, resultando que éste último presentaba irregularidades que indicarían haber sido manipulado.

Habían cambiado el nombre de la autorización

Por todo ello, el Seprona inició la correspondiente investigación, que determinó que el conductor identificado no contaba con la autorización del titular del coto. Ademásm vieron que el documento que supuestamente lo habilitaba para cazar había sido falsificado, puesto que se trataba de una fotocopia del documento original donde constaba el sello del Ayuntamiento, pero se había tachado el nombre de la persona que había sido autorizada para cazar cambiándolo por el del varón que fue identificado.

Dicha acción habría sido realizada con el consentimiento de la persona habilitada para ejercer la caza en dicho coto pero no con la autorización del titular del coto.

Acusados de delitos contra la fauna y falsificación de documento

Una vez obtenidos todos los indicios que implicaban a ambos en esta actividad ilícita, éstos fueron denunciados el pasado 3 de agosto como autor y cómplice de un presunto delito contra la fauna y como presuntos autores de otro delito de falsificación de documento.

El apartado 2 del artículo 335 de la L.O. 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, recoge como delito el cazar o pescar especies no protegidas en terrenos públicos o privados ajenos, sometidos a régimen cinegético especial, sin el debido permiso de su titular. Y establece que será castigado con la pena de multa de cuatro a ocho meses e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar, pescar o realizar actividades de marisqueo por tiempo de uno a tres años.

Asimismo, los artículos 390 y siguientes de la citada norma castigan los delitos de falsedad documental.

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