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Fundación Artemisan pide recuperar los usos tradicionales en el monte para combatir los incendios

La declaración de un 25 % del país como espacios naturales protegidos ha provocado limitaciones sobre estos usos que están teniendo nefastas consecuencias.

Un ganadero con un becerro que ha sobrevivido al incendio.
Un ganadero con un becerro que ha sobrevivido al incendio. © Twitter

Fundación Artemisan pide a las administraciones recuperar y apoyar los usos tradicionales en los montes españoles como herramienta imprescindible para luchar contra incendios como los que están arrasando nuestro país en las últimas semanas.

En este sentido, la entidad recuerda que la correcta gestión del territorio es vital para prevenir catástrofes medioambientales como la que está viviendo el Parque Nacional de Monfragüe, una zona de alto valor en la que se han prohibido recientemente actividades como la caza, que eran fuente de riqueza en la zona y que ayudaban a conservar y mantener el espacio.

Asimismo, señala que la declaración de un 25% del país como espacios naturales protegidos, ha provocado una serie de limitaciones sobre dichos usos tradicionales, donde las limpiezas, los resalveos, las podas o, por qué no, las quemas controladas, son una utopía, cuando estas labores de prevención, hechas en invierno, son las que siempre han permitido luchar contra los fuegos de verano.

El medio natural, cada vez más abandonado

Y es que el abandono de los usos productivos tradicionales en estas zonas está haciendo que cada vez el campo y el monte esté más abandonado, principalmente de ganaderos, agricultores, cazadores y vecinos de estas zonas, que ahora se han visto apartados por leyes realizadas de espaldas al campo.

En este sentido, recuerda que el sector de la caza invierte cada año 54 millones de euros en luchar contra incendios a través de inversiones en mantenimiento y adecuación de accesos, pantanos, podas, mejoras del monte, cortafuegos y cortaderos, según los datos del Informe de Impacto Socioeconómico de la Caza en España, elaborado por Deloitte para Fundación Artemisan.

Así, miles de cazadores y guardas de cotos han sido durante años y siguen siendo agentes activos de prevención y en un primer foco de alerta, con comunicación directa e inmediata con las autoridades, lo que ha permitido en numerosas ocasiones una rápida respuesta que se convierte en vital ante cualquier inicio de incendio forestal.

Por todo ello, Fundación Artemisan reclama que se recuperen y promuevan los usos tradiciones en los espacios naturales protegidos, ya sean Parques Nacionales, Parques Naturales, Red Natura o en los montes españoles en general.

Asimismo, insta a que se apoye, reconozca y valore la inmensa labor de prevención que ganaderos, cazadores, agricultores y habitantes del mundo rural en general llevan a cabo cada día en el campo, durante todo el año, pero especialmente en estos momentos de calor intenso que tan nefastas consecuencias están teniendo para nuestro país.

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