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Caza una corza y al acercarse descubre una rareza entre sus orejas

Un cazador falla en el último día de la temporada uno de los corzos de su vida en Burgos y, cuando se iba al coche, abate una corza con esta rareza.

El cazador pacense Miguel García de la Peña, natural de la localidad de Almendralejo, cazó la temporada pasada en el coto social de la localidad burgalesa de Villanasur una corza con dos curiosos ‘mogotes’.

El cazador, que cada temporada acude desde Extremadura en varias ocasiones al municipio para disfrutar de su pasión cinegética, había fallado minutos antes un gran macho y la frustración le había invadido… pero no sabía que la suerte le estaba esperando justo antes de llegar al coche.

García de la Peña iba con su hija cazando aquel día: «Era la época del celo, en los primeros días de agosto, y habíamos intentado recechar este tremendo corzo. Estábamos en un balcón dominando una ladera cuando, de repente, apareció la pareja como a unos 15 metros de nosotros», asegura.

«Ambos se quedaron mirándonos. Yo le dije a mi hija que ni respirase. Estaba sentado en el suelo, tenía el rifle en los muslos, moví las manos para cogerlo y automáticamente el macho se fue», lamenta el cazador sobre la decepción de aquel momento teniendo en cuenta además que era el último día que tenían permiso para cazar corzos en ese coto… pero minutos más tarde, ese lamento se convirtió en alegría.

Así se hizo con esta peculiar corza

Ya llegando al coche vieron un grupo de hembras y, como tenían precintos de gestión de corzas, decidieron abatir una de ellas y aprovechar su carne. «Además, le hacíamos un favor a la zona, ya que hay una tremenda sobrepoblación de estos animales», pone en valor el cazador.

«Fue de casualidad: vimos a esta hembra entre dos luces y, de paso, aprovechamos para intentar cazarla. Cuál fue nuestra sorpresa que, después del certero disparo, vimos que tenía una extraña cuerna», relata Miguel. «Nunca había visto nada igual. Fue impresionante y, de hecho, es el único animal de mi vida que he puesto en una vitrina en mi casa», asegura.

García de la Peña explica que el animal tenía dos mogotes, el izquierdo de uno 4 centímetros y con algo parecido a una roseta y el derecho de unos 2 centímetros de longitud.

Acuden a cazar una hembra y se encuentra con este inusual ejemplar

muflona cuernos
El cazador, con la muflona. / JyS

El cazador madrileño Jorge Camacho, de 30 años de edad, consiguió hacerse hace unos meses en un rececho en la finca ‘El Encinar’ –ubicada en la sierra madrileña- con una muflona con cuernos. La mayor parte de los cazadores conoce que es el macho de esta especie el que posee un llamativo trofeo aunque existen casos de hembras con unos pequeños cuernos de no más de quince centímetros, como este. Te lo mostramos.

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