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Los cazadores catalanes explotan: Casi 1.000 sociedades son llamadas a dejar de cazar

Israel Hernández Tabernero

La Generalitat ha sacado adelante una nueva normativa que impone sanciones «desproporcionadas» para los cazadores y no ha contado con los representantes del sector. Ahora, la Federación Catalana hace un llamamiento para paralizar los controles por daños y exigir una rectificación.

La Federación Catalana de caza está en pie de guerra. Como ya informábamos hace unos días, acusa a la Generalitat de haber «traicionado» a los cazadores con la publicación de la Ley 5/2020, de 29 de abril. En ella se imponen una serie de ‘medidas fiscales, financieras, administrativas y del sector público y de creación del impuesto sobre las instalaciones que inciden en el medio ambiente’, en la que se establecen nuevas multas de hasta 120.000 euros.

Aunque más que las sanciones, lo que les ha cabreado ha sido la falta de diálogo de la Generalitat con el colectivo. Nadie les avisó, ni contó con ellos en su redacción: «Es incomprensible que ni siquiera nos hayan llamado para plantearnos el borrador y conocer nuestro punto de vista, cuando somos parte afectada por la mismo», asegura a Jara y Sedal Sergi Sánchez, presidente de la Federación Catalana de Caza (FCC).

«Nosotros estamos de acuerdo con las sanciones por maltrato animal o furtivismo. Nos parecen correctas, pero hay muchas otras cuestiones que son desproporcionadas», asegura Sánchez.

Carta a Quim Torra recordando el servicio de los cazadores a la sociedad

Para manifestar su indignación, el presidente de la FCC ha enviado una carta al presidente de la Generalitat, Quim Torra, a la consejera de Agricultura, Teresa Jordá, y a las organizaciones representantes de agricultores y ganaderos de porcino.

En la misiva, Sergi Sánchez manifiesta su «estupor» ante la Ley 5/2020, al considerar que «tira por tierra el principio de proporcionalidad y obvia el sentido común», además de «haberse hecho sin tener en cuenta a la Federación Catalana de Caza como representante del colectivo».

Además, recuerda a los representantes de la administración que «los más de 60.000 cazadores/as de Cataluña prestan importantes servicios ambientales a la comunidad sin costar un solo euro al erario público».

Sánchez recuerda el papel del colectivo a la hora de «paliar los daños a la agricultura, disminuir los accidentes de tránsito o controlar la propagación de enfermedades que pueden afectar a animales de granja y humanos, son sólo algunas de las funciones destacadas de la caza».

Dejarán de controlar especies por daños

Al final de la misiva, Sergi Sánchez ha comunicado al president de la Generalitat que las 968 sociedades de cazadores que actualmente realizan control de daños de fauna dejarán de hacerlo hasta que la situación cambie. Además, le solicita «una reunión de manera urgente para que me aclare cuál es su visión y cuáles son las propuestas de su Gobierno».

Según ha declarado el presidente de la Federación Catalana de Caza a Jara y Sedal, «vamos a suspender todos los controles por daños, principalmente de jabalí, conejo y corzo». Esta medida no afecta a la temporada de caza normal, como los recechos de corzo, cuya caza está previsto que se reactive en la mayor parte de Cataluña el próximo lunes. «Además, estudiaremos retrasar el comienzo de la temporada de jabalí en septiembre si no se atienden nuestras demandas», concluye.

¿Qué piden los cazadores catalanes?

La Federación Catalana de Caza ha elaborado un documento en el que recoge todas las demandas del sector. «Muchas de ellas las hemos ido haciendo durante los últimos años y estaban olvidadas en el cajón de la Administración, pero ahora las van tener que escuchar», asegura Sergi Sánchez.

Entre ellas, exigirán la derogación de la nueva normativa de sanciones así como una batería de medidas destinadas a reconocer la importancia de la caza en Cataluña y su aportación a la sociedad.

También quieren sacar adelante cuestiones como la normativa sobre el control de predadores que «inexplicablemente» se encuentran atrapadas en la Generalitat «desde hace mucho tiempo» sin que la Generalitat haga nada por aprobarlas.