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Armas en Italia: así se regulan las licencias en un país en el que sí existe la autodefensa

En Italia existe una licencia de armas estándar para cada tipo de actividad: caza, tiro y autodefensa. Su normativa está a años luz de la española.

Escopeta superpuesta después de disparar. © Shutterstock

A raíz del artículo que publicamos desde la Asociación Nacional del Arma (ANARMA) sobre la modificación legislativa que realizó Italia sobre la legítima defensa en 2019, hemos recibido una avalancha de preguntas sobre cómo funciona el sistema de licencias de armas en el país transalpino y cuáles se pueden utilizar para autodefensa. Este artículo ha sido posible tras una conferencia con nuestros compañeros italianos de CD-477, la ANARMA italiana, con la que estamos hermanados.

¿Qué requisitos se necesitan en Italia para acceder a una licencia de armas?

Para cualquier licencia de armas, se requiere ser mayor de 18, sin antecedentes penales, un curso de formación y DOS evaluaciones psicológicas (médico de familia y médicos del Estado).

Cuatro tipos de licencia, entre ellas la de autodefensa

En Italia existen cuatro licencias de armas diferentes: licencia de armas de caza, licencia de armas deportivas, licencia de armas para autodefensa y licencia de armas para coleccionismo. Todas, a excepción de la del coleccionista, permiten poseer el mismo número y clase de armas. Es decir, existe un cupo y tipo de armas establecido que es idéntico para las tres primeras, lo que habilita la licencia es qué uso se le puede dar y dónde puede portarlas el usuario.

El cupo y tipo de armas que un usuario legal puede tener en Italia es el siguiente:

  • 3 armas cortas estándar («armi comuni»).
  • 12 armas deportivas cortas y largas (”armi sportive»).
  • Escopetas y rifles de caza ilimitados.
  • 8 armas antiguas.

El organismo que categoriza dónde se clasifica cada arma es el Banco Oficial de Pruebas de Italia. Este publica en su página web la categorización de todas las armas que se venden en Italia. Algo que algunas veces está sujeto a controversia, ya que el criterio o guía que se sigue responde más a cánones estéticos, más que técnicos. Por ejemplo, un rifle semiautomático Browning BAR MK3, está categorizado como arma de caza, mientras que un AR-15 Smith & Wesson MP15 es encuadrado en armas deportivas.

Un ejemplo de incongruencia en a clasificación lo podemos ver en que la pistola CZ P-10 C se considera una pistola estándar y cae en el cupo de pistolas. Mientras que la CZ 75 SP-01 Shadow es considerada un arma deportiva. Todas las pistolas de bolsillo o de pequeño tamaño, como puede ser una Smith & Wesson M&P Bodyguard, caen en la categoría de armas deportivas. Como también lo hacen las carabinas del 22 lr, quedando clasificadas en este segmento.

En Italia cualquier cazador puede tener hasta tres pistolas en propiedad. © Shutterstock

¿Dónde puedo usar cada tipo de arma en Italia?

La licencia de armas de caza nos habilita a usar esas armas para cazar y portarlas en la naturaleza, a excepción de las armas cortas. Además, podemos disparar con ellas en el campo de tiro. Ahora bien, esa licencia a diferencia de las demás, exige el pago de una tasa anual denominado impuesto de caza. Esta tasa vendría a ser equivalente a una licencia de caza española de ámbito nacional.

En el caso de la licencia de armas deportivas, podemos utilizarlas en los campos de tiro autorizados. Mientras que la licencia de armas de autodefensa, es la equivalente a nuestra licencia B de legítima defensa. Esta nos permite portar un arma en modo oculto (“Concealed Carry”) de forma permanente, salvo en el transporte público y lugares de aglomeración de gente.

Es una licencia de concesión arbitraria y escasa en número, en Italia hay hoy en día concedidas 15.000 para una población de 60,4 millones de habitantes. Recordemos que, en España, hay concedidas unas 8.500 licencias B para una población de 47 millones de habitantes.

En último lugar está la licencia del coleccionista, que se trata de una extensión de licencia de cualquiera de las otras tres para aumentar tu cupo de armas y tipo. Sin entrar en excesivos detalles, decir que tiene sus restricciones, tal vez las tres más importantes es que no se puede comprar munición para esas armas, que no se puede repetir armas idénticas fabricadas después de 1979 (dos en el caso de armas anteriores a ese año) y que obliga a medidas de seguridad especiales.

Límites a la munición

El número de cartuchos que los italianos pueden tener almacenados en casa para arma corta es de 200 entre todos los calibres y de 1.500 para los rifles y escopetas. Pero atención, no se trata una cuota anual como en España, allí pueden comprar a lo largo del año toda la munición que quieran, esas cifras se refieren exclusivamente a la que pueden tener almacenadas en casa. Existe una extraña excepción, las carabinas del 22 lr, que reciben el mismo tratamiento que las armas cortas en cuanto a cupo de munición y solo pueden almacenarse en conjunto con las pistolas 200 cartuchos.

Naturalmente los italianos pueden comprar en el campo de tiro toda la munición que quieran y llevarse a casa la que les sobre, siempre que no incumplan las cuotas de almacenamiento.

Medidas de seguridad en la custodia de las armas

En Italia no existe la obligación de comprar cajas de seguridad para las armas, ni largas ni cortas. Simplemente se indica la necesidad de tenerlas guardadas de forma segura, como también indica la Directiva de Armas Europea, aunque son muchos los usuarios legales que compran cajas de seguridad para almacenarlas. Esto es debido a que los jueces italianos hacen una lectura “progresista” de la normativa y suelen castigar con dureza a aquellos usuarios legales, que a su juicio, se muestran descuidados con su custodia.

Por esto mismo, no existe una normativa de seguridad con respecto al tipo de caja a emplear. Bien es cierto, que existe una excepción con los coleccionistas con colecciones importantes de armas, a los que las autoridades fuerzan a implementar medidas de seguridad. Aunque legalmente no se especifica cuáles son y quedan a criterio del oficial de policía local (aunque suelen obligar a alarma conectada a central receptora, puerta de seguridad y barras en las ventanas).

En Italia se puede usar cualquier tipo de arma amparada por la licencia para proteger tu casa o negocio. © Shutterstock
En Italia se puede usar cualquier tipo de arma amparada por la licencia para proteger tu casa o negocio. © Shutterstock

Las armas para la autodefensa y el negocio en Italia

Cualquier arma amparada por cualquier licencia puede ser utilizada para ejercer la autodefensa en casa o en el negocio. Además, puede ser portada cargada en dichas ubicaciones, ese porte puede ser la vista (“Open Carry”) o porte oculto del arma (“Concealed Carry”), queda a elección del usuario.

Ahora bien, el porte a la vista suele generar problemas si un anti-armas te denuncia a la policía. Cautelarmente los agentes suelen confiscarte las armas y debes ir a juicio. La justicia es lenta, como en España, por lo que más posible es que hasta dentro de 5 años estés desarmado. En prácticamente el 100% de los casos, el juez te dará la razón y te devolverán las armas.

Es por ello que se recomienda el porte oculto sobre todo en el negocio, aunque también hay demarcaciones donde la policía obliga a que el arma este guarda y descargada, algo que es una prevaricación, por lo que hay que ir a juicio. El juez te dará la razón, pero tardaré 5 años de media en hacerlo.

Como dato importante: cuidado con poner un pie fuera de tu casa o negocio portando un arma amparada por una licencia de caza o deportiva, porque estarías cometiendo un delito. Salvo, claro está, que dispongas de la licencia de autodefensa, que como ya hemos dicho, es de concesión sumamente restringida y arbitraria como en España.

Finalmente recordaros, este modelo de autodefensa ya existía desde los años 30 del siglo pasado, donde cualquier arma legal podía utilizarse para defender tu casa o negocio. Simplemente ha sido actualizado y mejorado en el 2019 por el que fuera ministro del interior Matteo Salvini.

España es diferente

De la lectura de este artículo, que tampoco es exhaustivo, queda en evidencia que la normativa española es notablemente peor. Una constante que se da en cualquier comparativa que abordemos con cualquier país de la Unión Europea (UE). Tenemos el peor y más liberticida Reglamento de Armas de todos los países miembros. Por eso decíamos, en un artículo anterior, que la modificación del Código Penal, debe ir acompañado de una renovación profunda de un Reglamento de armas que data de 1993 y que cada vez que se modifica es para mayores restricciones y prohibiciones.

Por ejemplo, en la reciente trasposición que hicieron los italianos de la Directiva de Armas Europea, no solo no se impusieron nuevas restricciones a los usuarios legales, sino que se pasó de 6 armas deportivas a 12, además de otras mejoras. España como siempre es diferente, seguramente es porque ellos no tienen una Intervención Central de Armas y Explosivos (ICAE). Un cuerpo del Poder Ejecutivo que legisla de forma encubierta, modificando el Reglamento de Armas a su antojo, obviamente con la connivencia del poder político de turno.