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8 normas que debes cumplir para mostrar respeto y honrar a las piezas de caza

La caza empieza días antes de pisar el campo y no termina con el disparo. El respeto por el animal abatido debe ser total.

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Muchas veces, cazar implica quitar la vida de un animal. Este acto representa algo muy serio que no debe banalizarse: honrar a nuestra pieza debe ser uno de los aspectos más importantes de la caza.

1. Da gracias

Sin importar las creencias religiosas, cazar un animal nos da la oportunidad de sentirnos agradecidos. Muchos optan por honrar al animal a través de la oración, dándole gracias a Dios. Si la vía religiosa no es tu preferencia, dedica unos momentos de silencio como muestra de respeto ante la pieza. Los cazadores alemanes, por ejemplo, suelen colocar un ramita en la boca del animal abatido como signo de admiración y respeto.

2. Recupera el animal cuanto antes

No importa si estás en un rececho de montaña o tirando torcaces: debes ser rápido y eficaz en el cobro para que así puedas aprovechar la mayor carne posible. No te sientes a la sombra mientras la paloma se calienta llena de moscas o no te pongas a revisar correos mientras la carne del venado se echa a perder. Una vez que termines de cazar tu prioridad ha de ser el cobro. 

3. Prepara bien la pieza de caza

Es importante aviar completa y correctamente el animal para su conservación y posterior consumo. La lluvia, el viento, el frío o el calor pueden hacer que empezar a desollar en pleno monte no sea la tarea que más te apetezca, pero tienes que hacerlo. Es una de tus responsabilidades como cazador.

4. Comparte la carne

Tu entorno está formado por personas, ya sean familiares o amigos, que tienen que asumir tus madrugones y ausencias derivadas de tu pasión por la caza. Es justo que les compenses y les hagas participe de ella: no hay mejor manera de mostrar a alguien ajeno al campo en qué consiste la caza, cuál es el sentido, su aprovechamiento, y verlo disfrutar con manjares de primera.

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La carne de caza es un manjar que es nuestro deber aprovechar y compartir. © Shutterstock.

 5. Haz fotos de caza éticas

Honra al animal colocándolo con buen gusto. Intenta hacer fotos en el campo, evita el exceso de sangre y colócalo una postura natural y respetuosa. En el mundo de hoy no hay excusa para sacar fotos malas. Nuestros teléfonos incorporan excelentes cámaras y hay docenas de aplicaciones para mejorar la iluminación, el color… Ten en cuenta que las fotos te permitirán además recordar el trofeo y el momento y compartir tu historia. 

 6. Naturaliza tus capturas

Da igual si has estado cazando en la otra punta del mundo o si tu hijo ha cobrado un primera perdiz, cada cacería es un recuerdo. Tal vez no hay mejor manera de contar los recuerdos de una cacería que a través de la taxidermia. Un buen diseño es muy decorativo y la mera presencia de trofeos en tu casa será un buen tema de conversación con tus invitados. La taxidermia preserva el legado del animal, apoya a las pequeñas empresas y contribuye a la industria cinegética.

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Un macho de corzo naturalizado por Taxidermia Garoz. © Instagram.

7. Comparte tu experiencia

Facebook, Instagram, Snapchat o Twitter ofrecen herramientas para compartir tus historias de caza, tus mejores momentos y recuerdos. Ahora es más fácil que nunca mostrar nuestro estilo de vida a un público muy amplio que transciende el ámbito íntimo de la caza… y ese gran ‘poder’ implica también una gran responsabilidad: todo el mundo nos está mirando. Las redes sociales son una increíble oportunidad de representar a la caza y a los valores de los cazadores. Comparte tus fotos, vídeos e historias siempre desde el respeto. Recuerda: los no cazadores pueden comprender mejor nuestro estilo de vida si no posicionamos a la pieza como la parte más importante de la cacería sino como la consecuencia de un esfuerzo que beneficia a la naturaleza.

8. Respeta las normas de caza

Respeta las fechas de las órdenes de vedas y las reglas establecidas, como por ejemplo los cupos. Sin excepciones de ningún tipo. Los cazadores somos los ojos y oídos de la Administración dentro del monte, y es nuestra obligación echarles una mano y ayudar en lo que sea posible. ν