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El zarpazo de los incendios: cuando tu coto de caza desaparece calcinado en cuestión de horas

Un cazador relata a Jara y Sedal el «infierno» vivido en su coto de caza, ubicado en las cercanías de la localidad castellonense de Azuébar, antes de quedar reducido a cenizas

Varios caballos buscan refugio en el incendio de Ávila. ©Elena Casillas

El incendio forestal declarado este sábado en Azuébar (Castellón), que ha obligado a desalojar a los vecinos de esta localidad (unas 300 personas), ha acabado con un coto entero de unos cazadores. El incendio, que aún no ha sido extinguido, afecta por el momento a unas 500 hectáreas, según el balance provisional y la primera estimación, aunque es probable que esta cifra aumente en las próximas horas.

Más de trescientos efectivos y una veintena de medios aéreos trabajan en las tareas de extinción de este incendio forestal que ha amenazado la Sierra de Espadán. Entre ellos, 19 vehículos y 53 militares de la Unidad Militar de Emergencias. Precisamente, en la tarde de este domingo, tres miembros de la UME, otros dos de la Asociación de Trabajadores de las BRIF del Ministerio de Transición Ecológica y dos bomberos de brigadas forestales de la Generalitat han tenido que ser atendidos por golpes de calor.

Un coto de caza con amplia población de perdiz

El incendio se ha producido justo en el lugar en el que convergen las sociedades de cazadores de las localidades cercanas y éste ha quedado «destrozado», como explica a Jara y Sedal Miguel Rovira, uno de los cazadores afectados. «Es una zona en la que hay mucha perdiz roja autóctona… y a pesar de que es un terreno escarpado con alcornoque y arbustos, crecían muy bien, gracias también al trabajo que hemos llevado a cabo los cazadores durante todos estos años», expone Rovira. «Cada temporada, nos gastábamos miles y miles de euros en dar de comer y beber a los animales», pone en valor. También tenían población de conejo, liebre y jabalí.

Ya preparan agua y alimento para cuando les dejen acceder

Por otro lado, Rovira explica que los cazadores ya preparan cubas de agua y alimento para cuando los bomberos les dejen acceder al lugar: «Estamos llenando cubas y preparando cereales para, en cuanto terminen de extinguir al incendio, acceder a la zona y dar de comer a la fauna silvestre. Los cazadores somos los únicos preocupados por ella y seguiremos haciéndolo», defiende en palabras a este medio.

El incendio de Ávila, 27.000 hectáreas arrasadas

Por otro lado, este fin de semana se ha producido otro incendio entre los municipios abulenses de Navalacruz y Cepeda de la Mora, que parece tener una evolución favorable en las últimas horas, según ha informado la Junta de Castilla y León a través de sus redes sociales.

«Después de una noche que ha favorecido la evolución del incendio, se incorporan los medios aéreos y se sigue trabajando con numerosos efectivos para poder estabilizar y controlar las llamas», señala la Administración autonómica. Según ha anunciado el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, si no cambia la situación del incendio, se prevé «la estabilización general» del perímetro del incendio en las próximas horas, aunque eso no significa el control total de un fuego que ha quemado ya 27.000 hectáreas, según los cálculos de las imágenes satelitales capturadas por la NASA.

Las imágenes del devastador incendio no paran de circular entre los móviles de los habitantes del medio rural, donde los mensajes no paran de anunciar los nombres de fincas enteras muy conocidas en el mundo montero que han quedado totalmente calcinadas. No solo se han perdido cotos de caza, también ganado, fincas, formas de vida y puestos de trabajo en un zarpazo al mundo rural abulense. Seguiremos informando de esta tragedia que, esperemos, acabe lo antes posible.