Probamos el visor Blaser Infinity 2,8-20×50 iC

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Infinity es el nombre de una familia de visores que Blaser ha lanzado al mercado este año con dos señas de identidad: alta calidad y cuidado diseño. Lo hemos comprobado testando su versión más versátil.

13/12/2018 | Juan Francisco París 

Blaser Infinity 2,8-20×50 iC. 

Blaser es uno de los fabricantes de armas y accesorios más impredecible del mercado, sorprendiéndonos con diseños que incorporan soluciones originales e innovadoras que, sin embargo, nos recuerdan a productos más clásicos y elegantes de otras épocas.

Es el caso de su rifle monotiro K-95 y de los de cerrojo R93 y R8, con unos mecanismos de disparo y de cierre totalmente originales con un look que nos recuerda a las armas ‘de toda la vida’. Lo mismo sucede con los nuevos visores Blaser Infinity, que incorpora mandos de ajuste, retículas y unidades de iluminación de nuevo diseño más ergonómicas y eficaces que las de las miras ‘convencionales’.

Una nueva saga

Torreta de correción en deriva. 

Está formada por tres modelos de alta calidad y resistencia: 1-7×28 iC, 4-20×58 iC y 2,8-20×58 iC, todos con cuerpo de aleación ligera con carril de montaje y retícula en primer plano tipo 4Ai. Las siglas iC hacen referencia a su sistema de control de iluminación, que se desconecta automáticamente al montar el mecanismo de percusión del rifle, siempre que sea un Blaser compatible con este sistema. Son unas retículas novedosas.

Torreta balística levantada. 

Aunque están en primer plano, se han diseñado de modo que la parte central aumenta muy poco de tamaño y, por tanto, permiten apuntar con la misma precisión que con una situadas en segundo plano. Además, de noche o con poca luz se divisan mejor porque aunque el centro prácticamente no crece, el resto de la cruceta adquiere un tamaño muy considerable para que se vea bien de noche.

Además, como no podría ser menos, son visores muy resistentes, totalmente impermeables, fabricados con lentes de cristal puro multitratadas que tienen una transmisión total de la luz superior al 90%. La versión que hemos probado (2,8-20×50) ofrece un factor zoom de prácticamente 7 y para ser un visor tan potente es muy corto y ligero: mide 345 milímetros de longitud y pesa 770 gramos.

El visor cuenta con 2,8 a 20 aumentos. 

La unidad de iluminación y el control de paralaje no sólo están montados en posición central en el costado derecho de la mira, sino que funcionan de forma diferente. Ambos tienen forma de rueda: el del control de paralaje está situado más cerca del cuerpo del visor y, superpuesto a éste, se ubica el de la unidad de iluminación. Se conecta al desplazarlo hacia fuera y, al girarlo, regula la intensidad del punto de luz.

Torreta de paralaje.  

Dominio total

El visor montado en un rifle Blaser R8. 

El control de paralaje está bloqueado en la posición de 100 metros, distancia a la que usualmente todos los visores están libres de este error. Cuando se desplaza el mando hacia fuera se libera el bloqueo y puede girarse para dejar libre de paralaje a la mira entre 50 metros e infinito. Además, lleva dos posiciones marcadas con II y III para las distancias de uso a 200 y 300 metros. Los mandos de ajuste también son originales.

Corrigen a razón de un centímetro por clic. El de deriva es convencional mientras que el de altura es una torreta balística que Blaser denomina QDC (control de distancia rápida) provista de bloqueo y reposicionable a cero. Se desbloquea tirando del mando hacia arriba, de modo que el cazador puede guardar el ajuste de puesta a tiro sin miedo a que se pierda. En suma, un visor muy avanzado y original que, gracias a sus aumentos, el diámetro del objetivo y la calidad de sus lentes nos permitirá cazar a cualquier distancia, desde el amanecer al anochecer, en rececho y esperas de animales de cualquier tamaño.

Incluso podría utilizarse en 2,8x para abatir animales en movimiento… siempre que no sea a corta distancia, pues su campo de visión es de 13,2 metros a los 100.

Agrupación obtenida en el campo de tiro. 

Sus datos

◗ Aumentos: 2,8-20x.
◗ Diámetro del objetivo: 50 mm.
◗ Retícula: 4Ai en primer plano.
◗ Unidad de iluminación: con memoria y función automática de apagado/encendido si el rifle no está en posición de tiro o permanece en reposo (con armas compatibles).
◗ Corrección por clic: 1 cm a 100 m.
◗ Campo de visión: 13,2-19 m a los 100 m.
◗ Distancia al ojo: 90 mm.
◗ Paralaje: ajustable entre 50 metros e infinito.
◗ Transmisión de la luz: superior al 90%.
◗ Compensación de dioptrías: +2,5/-3.
◗ Longitud total: 343 mm.
◗ Cuerpo: de aleación ligera.
◗ Peso: 770 g.
◗ Precio: 3.285 euros.

Así lo probamos

Probando el visor Blaser Infinity en el campo de tiro.

Llegué al Club Deportivo Centro Madrid con el rifle que lo montaba, un Blaser R8 Professional Success .30-06, y munición Norma TipStrike de 170 grains. Lo primero que hice fue comprobar que el control de paralaje estaba bloqueado en la posición de 100 metros. Después situé el mando de altura en cero a 100 metros y, a continuación, apuntando primero al blanco con 2,8x comencé a girar el selector de aumentos para comprobar cómo la retícula se iba haciendo más gruesa con el fin de seleccionar el aumento que me permitiera divisar el centro del blanco con la mayor precisión. ¡Increíble! Resultó ser 20x, pues con esta potencia la retícula se aprecia más o menos tan fina como una Zeiss 60.

Alimenté el cargador del Professional Success con cuatro cartuchos y con todos realicé un boquete en el 10, un poco por debajo del parche blanco. Por último, conecté la iluminación de la retícula y comprobé que, con la máxima intensidad, el punto de luz se divisaba perfectamente sobre el parche blanco, lo que también me pareció sorprendente porque le estaba dando el sol. Se veía tan bien que volví a cargar el arma con cuatro tiros que también alcanzaron el 10, aunque tres impactaron un poco por encima del parche blanco y más dispersos.

El resto de la familia

Infinity 1-7×28 iC y 4-20×58 iC son los dos modelos que completan esta nueva generación de miras. El primero está diseñado para caza en batida, con un campo de visión de 40,8 metros en 1x.

Su unidad de iluminación es diferente al de los otros dos Infinity más potentes: se denomina IVD –punto luminoso dependiente del aumento– porque con un aumento menor de 4,5x se conecta un punto de mayor tamaño para que el cazador lo vea mejor. Y con mayores aumentos el punto luminoso es mucho más fino para que pueda apuntar con precisión si tiene que disparar lejos.

Además carece de control de paralaje. Mide 319 milímetros, pesa 625 gramos y está libre de este error a 100 metros. El 4-20×58 iC es una mira multipropósito para cazar a grandes distancias a cualquier hora o hacer esperas nocturnas. Es el Infinity más grande y pesado: mide 365 milímetros y pesa 885 gramos. Su relación zoom es 5x.

Probamos el visor Blaser Infinity 2,8-20×50 iC
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