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Un científico y cazador 'espía' a un corzo durante cinco años y publica estos curiosos hallazgos

Javier Iñurrieta, un gran experto en corzos, muestra cómo uno de ellos aprendió querencias, compañías y prioridades en un seguimiento que ha hecho de él durante cinco años.

El corzo objeto de estudio del científico. © J. I.
El corzo objeto de estudio del científico. © J. I.

Javier Iñurrieta es un técnico forestal y fotógrafo que tiene a los cazadores de Instagram con la boca abierta. Sus fotos y vídeos son de una enorme calidad. En ellos muestra la vida cotidiana de los corzos (Capreolus capreolus) en su propio hábitat y demuestra, con los comentarios que aporta, ser un gran conocedor de la especie. Corzos enormes, seguimientos exhaustivos a través de los años y un estudio minucioso de su comportamiento es lo que puedes encontrar en su visitado perfil, que cuenta con casi 10.000 fieles seguidores.

Los dos últimos posts de Iñurrieta en esta red social muestran el enorme trabajo de seguimiento de este científico, que ha seguido durante cinco años de la vida de un mismo corzo en uno de sus cotos y ha registrado un gran número de datos sobre su comportamiento. En su publicación, Iñurrieta muestra cómo el animal aprendió querencias, compañías y cuáles eran sus prioridades.

«Se trata de un gran corzo que hasta el último día mantuvo la contienda y defendió, a pesar de su edad, su área», explica el científico a través de Instagram. Además, puso en común la mandíbula con otros grandes conocedores de la especie, y a pesar de una ligera asimetría en el desgaste, él calcula que contaba con una edad de unos ocho años en el momento de su caza. «Y tiene sentido, si a los cinco años de seguimiento sumamos uno de cría y con toda probabilidad tres cuando fue detectado por primera vez en el área que ocupó hasta el último día», explica Iñurrieta.

 
 
 
 
 
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Así han sido sus movimientos en el último lustro

Iñurrieta además ha publicado los movimientos del animal durante estos años, tanto en invierno como en el resto de meses. Apunta como curiosidad que desde el punto donde fue abatido (2021) hasta donde fue localizado por primera vez (2017) existen aproximadamente 50 metros de distancia. También muestra imágenes del desarrollo de este año 2021 y de los anteriores.

 
 
 
 
 
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