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Retiran la licencia de armas a un asturiano tras negarse a llevar la mascarilla

Con este ya son dos los ciudadanos a los que le han retirado la licencia de armas por incumplir la normativa del Covid-19 amparándose en la Ley de Seguridad Ciudadana.

Jara y Sedal

En los últimos días se ha hecho viral un mensaje firmado por el bufete asturiano de abogados López Castro, en el que se alerta a los cazadores y otros usuarios de armas de que «saltarse las medidas de confinamiento o restricciones debidas al COVID-19 puede traer sanciones aparejadas totalmente ajenas al hecho en sí mismo». El texto se refiere concretamente a la retirada del permiso de armas

El mensaje viral continúa: «Nunca he sabido qué tiene que ver, por ejemplo, una alcoholemia en carretera con que te retiren el permiso de armas, debo ser muy ciego porque no veo la conexión –salvo que la lleves encima, claro–. Pues bien, en ese afán de retirar armas a deportistas, ya sean de tiro de competición, ya de tiro al plato, ya de caza, ya de defensa personal, hay un parrafito de la ley que nadie se leyó y que son las sanciones».

A continuación, cita el Artículo 39 de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, que establece las sanciones diciendo textualmente:
2. La multa podrá llevar aparejada alguna o algunas de las siguientes sanciones accesorias, atendiendo a la naturaleza de los hecho constitutivos de la infracción:
a) La retirada de las armas y de las licencias o permisos correspondientes a las mismas.

Dos retiradas de licencia de armas en Asturias

Para contrastar la veracidad de este mensaje, Jara y Sedal ha contactado con el bufete, donde el letrado Álvaro López Castro ha confirmado su autenticidad, reconociendo la autoría del mismo. «Ese texto lo redacté yo tras conocer dos casos concretos de retirada de armas», reconoce.

El abogado nos explica que uno fue «tras una denuncia a una persona que se negaba a llevar mascarilla y se negaba a seguir el confinamiento» y el otro, en condiciones parecidas, «tras increpar verbalmente a un agente de la Policía local».

Ambos individuos no se encontraban cazando ni portaban las armas en ese momento. A pesar de ello las autoridades le retiraron la licencia y les obligaron a depositar sus armas, «al igual que sucede en los casos de violencia de género», apunta el abogado. Los agentes justificaron esta decisión basándose en una «alteración del orden grave y de la seguridad ciudadana». «¿Qué es seguridad ciudadana? ¿Estar sin mascarilla?», pregunta retóricamente López Castro.