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Brillantes respuestas a los tuiteros que critican la caza del macho montés récord de Gredos

El odio animalista ha vuelto a aparecer en Twitter contra la caza legal de un macho montés en la Sierra de Gredos. Estas son palgunas de las respuestas a los comentarios vertidos.

El cazador, con el macho montés. © J. A.
El cazador, con el macho montés. © Jara y Sedal / Innova Ediciones SL

El pasado viernes, el cazador almeriense José Antonio Berruezo Segura abatió en la cara sur de la Sierra de Gredos un macho montés (Capra pyrenaica) con uno de los trofeos más grandes de todo el año 2021. Se trataba de un imponente animal cuyas medidas son de récord y que cazó con la orgánica de Manuel Cabezas concretamente en el término municipal de Losar de la Vera, en la provincia de Cáceres.

A pesar de que fue una cacería totalmente legal, en la que el cazador abatió un ejemplar muy viejo y cerca de su muerte que la Reserva de Gredos había decidido extraer, las críticas no tardaron en llegar a las redes sociales, donde una legión de tuiteros desconocedores de la realidad del mundo natural clamaron contra el cazador y contra este medio de comunicación..

A lo largo de dos días hemos podido ver todo tipo de comentarios contra el cazador, que de forma legítima llevó a cabo su afición y que además desembolsó una importante suma de dinero que ha ido a parar a las arcas de la Reserva de Gredos para que puedan seguir cuidando el entorno y favoreciendo la cría de fauna y flora silvestre. Si embargo, algunos como el escritor coruñés Manuel Rivas criticaba en Twitter: «Había un animal extraordinario, mitológico, y ahora no hay nada. ¿Contento? Vete a la mierda».

La respuesta de las redes

«El día que vea un documental de depredadores cazando a sus presas en Kenia le da un infarto. En la naturaleza hay depredadores. En España estos animales no los tienen. Se cazan solo machos y adultos. Pero da igual, usted jamás lo entenderá. Ni entenderá lo que es la caza», denuncia sobre el comentario del escritor un usuario de Twitter.

«Ojo, que no se lo ha encontrado por casualidad. Este tipo de caza funciona por subasta de la Reserva de Caza La Sierra de Gredos de Extremadura y la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura (fácil de 5.000 a 10.000€)», contesta otro usuario de Twitter.

Otra ejemplar respuesta a la crítica animalista

Otro usuario de las redes sociales, en este caso de Facebook, deja uno de los comentarios que son una de las defensas más firmes de la caza en lugares como la Reserva de Gredos: «Ese animal tenía 15 años, ni dientes tenía, le quedaban dos años de vida máximo, ahora en cambio ha servido para dejar que machos más jóvenes monten y, de paso, ha dejado 10.000 euros mínimo en las arcas de la reserva», comienza exponiendo el usuario de Facebook. «Con ese dinero va a hacer lo que ninguno de vosotros desde vuestro sofá hace: cuidar del monte y sus poblaciones», defiende.

«La caza puede albergar muchos energúmenos haciendo barbaridades, como los hay en tantísimos otros sectores de la sociedad, pero este precisamente no es el caso, este animal; está más que bien abatido, desde cualquier criterio cinegético o biológico, es un animal viejo, débil que ya ha cumplido su ciclo, porque se ha pasado 15 años o más viviendo en uno de los entornos más impresionantes de España corno es Gredos», defiende el usuario.

Además, pone en valor que se trata de «un abatimiento licito desde cualquier perspectiva ética, biológica o cinegética, (…) ese animal está más que bien abatido», añade. «Espero que os pongáis todos tan éticos cuando vayáis al súper a comprar mierda de carne llena de químicos industriales de un animal que no ha tenido vida alguna más allá que servir para vuestra alimentación», concluye.

Así abatió el cazador este macho montés

El cazador, con el macho montés. © Jara y Sedal / Innova Ediciones SL

El cazador recibió, este jueves, una inesperada llamada para ir a cazar un macho montés que los guardas habían perdido de vista desde hacía dos años. «Tenía otros planes a partir del domingo, pero me puse en marcha, los cambié y fui a por el macho montés», señala. Aunque se encontraba en Madrid, hizo que le llevasen su rifle hasta Ciudad Real para que Manuel Cabezas se lo pudiese subir hasta Gredos y allí se encontró con el orgánico.