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Hacen un llamamiento contra la creación de una reserva en Cádiz en la que se prohibirá la pesca deportiva

Hasta el próximo 15 de marzo está abierto el periodo de alegaciones a la orden que acotará esta reserva marina, a la que sí podrán acceder pescadores profesionales.

En los últimos días, el anuncio de la apertura de una consulta pública previa a la tramitación de una orden por la que se establece una reserva marina entre las costas de las localidades gaditanas de Conil y Sancti Petri ha puesto en alerta a los pescadores deportivos de la provincia de Cádiz.

Desde que se dio cuenta de ello, los pescadores están movilizándose para presentar alegaciones contra esta orden a través de la página web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se detalla cómo hacerlo.

¿Qué pretende esta orden y por qué los pescadores profesionales sí podrán acceder a la reserva?

Mapa de las reservas marinas en España en la actualidad. © MAPAMA

El conocido pescador y youtuber gaditano Raspacejo ha publicado un vídeo a través de esta red social en el que denuncia la dura situación que viven los pescadores deportivos en esta zona de la costa de Cádiz en la que se pretende llevar a cabo una reserva en la que sí podrán trabajar los pescadores profesionales pero no los aficionados a la pesca deportiva.

Hace dos años, «un colectivo que salió de la nada se puso en contacto con asociaciones de pescadores de Cádiz porque quería proponer una reserva marina», comienza denunciando el pescador. Esta reserva marina acota desde la zona de Trafalgar hasta Sancti Petri, unas 12 millas náuticas, que son unos 24 kilómetros.

En la reserva, amparada por la Cofradía de Pescadores de Conil y por esta asociación para «ayudar a ciertas especies para que se regeneren», «sí pueden pescar los pescadores profesionales con anzuelos, trasmallos y con consecuencias como la pérdida de redes tras engancharse con las rocas…», denuncia Raspacejo.

«Si lo que queremos es castigar al furtivo, hay que ir a por él: controles en puertos a la llegada, controles de la nevera… Si se quiere castigar el furtivismo, hay que ir directamente a por él y no a por un colectivo de pescadores que salimos dos o tres veces al mes y la mayoría de ellos nos venimos de vacío», denuncia el pescador en la grabación.

«Y lo que trae detrás esto es mucho más: el que arregla o vende pequeños barcos no podrá seguir haciéndolo, el que tiene una tienda de pesca no venderá nada…», enumera.

La carta que este pescador ha enviado al Ministerio

Esta, por su parte, es la carta que ha enviado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para que los pescadores pongan su nombre, apellidos y DNI y utilicen un formato similar para enviarla hasta el día 16 de marzo, plazo en el que acaban las alegaciones:

Buenas tardes,  mi nombre es ____________________, con DNI ____________. El motivo de mi mensaje es mostrar mi desacuerdo con respecto a la fijación de una reserva marina entre los puntos de Trafalgar y Sancti Petri. Mi desacuerdo es en relación a los siguientes aspectos:

1°. Con las dimensiones que se pretende abarcar dicha reserva es imposible que se tengan controlada tantísimas millas marítimas por parte de las autoridades pertinentes. Lógicamente, se hará muchísimo daño por parte de los únicos que puedan pescar en ella sin control alguno, (profesionales)

2°. El dejar una reserva marina en manos de los pescadores profesionales es una idea bastante incongruente, ya que, con hechos a lo largo del año, videos e imágenes que todos pueden ver, se aprecian las matanzas de distintas especies sin control alguno por parte de ninguna autoridad. Excesos de cupo, descartes, o simplemente bajo precio en lonja, son el desencadenante para que muchas capturas vuelvan al agua ya muertas sin vida. Ni que decir tiene que no se pueden comparar las toneladas de peces de un profesional con kilómetros de redes o palangres de 1000 anzuelos como poco, con un barco deportivo con tres o 4 cañas por barco de media.

3°. Si lo que quieren es acabar con el furtivismo, es necesario más control en los puertos y en la mar, pero tanto para profesionales como deportivos, con duras sanciones  para quien se pase del cupo establecido o no respete el medio en cualquiera de sus actos, (ejemplo, tirar basura al mar) ya que no todo es esquilmar el mismo.

4°. Estaría muy bien que, como en algunos sitios,  se haga una marca al pez, en forma de corte de aleta de cola o similar, por parte de los deportivos,  para así,  esas capturas estén señaladas y no se puedan ver ni en pescaderías ni en restaurantes.

5°. Se dejarían de ingresar muchos cientos de miles de euros por parte de pescadores que, día tras día,  compran en establecimientos dedicados a la pesca. Ni que decir tiene, que muchos nos veríamos abocados a dejar esta afición,  vendiendo nuestros barcos o kayaks tras la imposibilidad de poder practicarlo y la mayoría de esos comercios, tiendas de pesca, náuticas, artesanos etc.. a cerrar sus puertas y perdiendo miles de empleos directos e indirectos.

6°. En vez de prohibir,  se debería «educar «, inculcando por ejemplo la captura y suelta de ejemplares y respeto por el medio marino. Una práctica que no se ejerce normalmente en la mar y que algunos hemos promovido en nuestros canales desde hace muchos años. Con ello no quiero decir que se suelte todo, pero tenerlo muy en cuenta y claro. Qué, cómo y cuándo soltar esos ejemplares.  Lógicamente esa labor es vuestra desde sus plataformas dando la información adecuada.

7º. Por otro lado, y si realmente se mira por el bien del medio marino y no por algún interés económico, en caso de acotar dicha reserva marina, acotarla por meses o bien por especies. Cortando por ejemplo 6 meses al año dicha reserva pero para toda forma de pesca y así recuperar de alguna forma la misma. Otra opción sería cortar por especies, y prohibir tajantemente especies concretas  a lo largo un periodo de meses durante el año.