La caza y su contribución al medio rural han vuelto a situarse en el centro del reconocimiento periodístico con la concesión del V Premio de Periodismo Mundo Rural. El galardón, impulsado por Fundación Artemisan, ha recaído este año en el periodista Antonio Armero por un reportaje que retrata cómo la actividad cinegética sigue siendo un motor de vida para muchos municipios de la España rural amenazados por la despoblación.

El jurado, presidido por el periodista y presentador Pedro Piqueras, ha elegido por unanimidad el trabajo titulado Sin la caza, igual en este pueblo ya no habría nadie, publicado en el diario Hoy. El premio está dotado con 3.000 euros y reconoce aquellos trabajos periodísticos que contribuyen a difundir una imagen positiva y realista del mundo rural y de las actividades que permiten su sostenibilidad.

La pieza ganadora se desarrolla en Carrascalejo, una pequeña localidad extremeña de apenas 230 habitantes. A través de los testimonios de vecinos como Mariana, desde la barra del bar, Antonio, propietario de una casa rural, o el párroco don Abel, el reportaje muestra cómo las jornadas de montería transforman temporalmente la actividad económica y social del municipio. Según destaca Fundación Artemisan, el texto refleja con claridad el impacto que tiene la actividad cinegética en numerosos sectores vinculados al territorio.

La caza como motor económico en los pueblos

En el reportaje premiado, Antonio Armero recoge una realidad conocida por muchos habitantes del medio rural: la llegada de cazadores supone un importante impulso para negocios y servicios locales. Tal y como se recoge en el trabajo, «los bares sirven más cañas y comidas, las casas rurales se llenan, el pienso para las rehalas, las máquinas para arreglar los caminos, el veterinario… En el municipio con más cazadores federados, hasta el cura agradece las monterías…».

La obra pone el foco en los beneficios sociales, económicos y ambientales asociados a la actividad cinegética, siempre desde la experiencia directa de quienes viven en estos territorios. El jurado ha valorado especialmente esa capacidad para contar la realidad rural a través de sus protagonistas y mostrar la estrecha relación existente entre determinadas actividades tradicionales y la supervivencia de muchos pueblos.

Un accésit para la tragedia de los incendios

El accésit, dotado con 1.000 euros, ha sido para Virginia Martínez por el artículo Sanabria bajo la ceniza: Somos la España vaciada y la quemada, publicado en El País.

El trabajo aborda las consecuencias del grave incendio que afectó a Zamora en agosto de 2025 y recoge los testimonios de vecinos, agricultores, ganaderos y expertos que vivieron de cerca la destrucción de un entorno de enorme valor natural y cultural.

A través de esas voces, la periodista refleja la incertidumbre y el impacto emocional que dejan este tipo de catástrofes, cada vez más frecuentes en muchas zonas rurales españolas.

Reconocimiento también a la conservación de la naturaleza

Además, el jurado ha concedido una mención de honor al reportaje radiofónico No hay montaña para tanto turista, elaborado por Daniel Sousa y emitido en la Cadena SER.

La pieza analiza los problemas derivados de la masificación turística en espacios naturales protegidos, tomando como ejemplo el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, uno de los más visitados de España. El trabajo aborda los desafíos que supone compatibilizar el uso recreativo de estos espacios con su conservación a largo plazo.

Desde Fundación Artemisan han destacado la elevada calidad de los trabajos presentados en esta quinta edición y han agradecido el esfuerzo de los profesionales que continúan dedicando espacio informativo a la realidad del mundo rural. La entrega de premios tendrá lugar durante la gala anual de la fundación, prevista para este mes de junio.

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