Un vuelo de dron sobre un paraje de Mosela, en el noreste de Francia, permitió captar una de esas escenas que rara vez pueden observarse en libertad. La cámara encontró a una corza echada sobre el pasto y, pocos instantes después, grabó cómo daba a luz a dos corcinos en mitad del monte.
El vídeo, atribuido en redes sociales a @fdc_57 y difundido por la cuenta de Instagram @neo.mediafr, fue filmado en las proximidades de Château-Salins. Las imágenes ofrecen una perspectiva poco habitual del parto y del comportamiento de la hembra durante los primeros minutos de vida de sus crías.
El nacimiento de dos corcinos visto desde el aire
En la secuencia se observa cómo nace el primero de los corcinos. Nada más producirse el parto, la madre comienza a lamerlo cuidadosamente para limpiarlo y estimularlo. Poco después llega al mundo una segunda cría, a la que atiende de la misma manera mientras la primera permanece tendida a escasa distancia.
La corza no se separa de los dos pequeños. Los limpia, los vigila y permanece pendiente de cualquier movimiento a su alrededor. Todo sucede en silencio y sin que las imágenes muestren una interacción directa entre el operador del dron y los animales.
El carácter íntimo y poco habitual de la escena ha hecho que el vídeo se comparta ampliamente en las redes sociales. No es frecuente contemplar el parto completo de un corzo en libertad y menos aún desde una perspectiva aérea que permite seguir los primeros cuidados de la madre.
Una época decisiva para las crías de corzo
Los partos de las corzas se concentran habitualmente durante los meses de mayo y junio. La especie presenta implantación diferida: después del celo, que se produce generalmente en julio y agosto, el desarrollo embrionario queda detenido durante varios meses antes de reanudarse.
Lo más frecuente es que la hembra tenga uno o dos corcinos. Durante sus primeras semanas de vida, las crías permanecen escondidas entre la hierba alta o la vegetación, donde pasan buena parte del día inmóviles. Su pelaje moteado les proporciona un eficaz camuflaje frente a los depredadores.
La madre no permanece continuamente junto a ellas. Se aleja para alimentarse y regresa periódicamente para amamantarlas, una estrategia que reduce el riesgo de revelar el escondite. Precisamente por ello, muchas personas encuentran corcinos aparentemente solos y creen equivocadamente que han sido abandonados.
Por qué nunca se debe recoger un corcino
La Asociación del Corzo Español, a través del Proyecto Corcino, recuerda cada primavera que encontrar una cría sola en el campo no significa que necesite ayuda. En la inmensa mayoría de los casos, la madre se encuentra cerca y regresará cuando considere que no existe peligro.
Tocar al animal, trasladarlo o llevárselo a casa puede separarlo definitivamente de su madre y comprometer su supervivencia. La recomendación es abandonar el lugar con tranquilidad y mantener alejados a los perros.
El nacimiento grabado en Mosela permite contemplar el comienzo de ese proceso. Tras el parto y los primeros cuidados, los dos corcinos dependerán de su capacidad para permanecer ocultos y de las visitas discretas de su madre hasta que tengan fuerzas suficientes para acompañarla.








