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Posible nuevo récord de caza de jabalí en Cataluña: sus amoladeras tienen el tamaño de una mano

José Pérez Navarro abatió el pasado sábado en Girona este gran jabalí. Es uno de los ejemplares más grandes de la especie, aunque el tamaño de sus colmillos se conocerá tras su paso por la taxidermia.

Javier Fernandez-Caballero

Este trofeo de jabalí macho es de esos que ponen el pelo de punta. Posiblemente, se coloque entre los mejores de la especie en la última década en España. El enorme Sus scrofa fue abatido el pasado sábado en un coto social de la provincia de Girona, y ya está Comisión de Homologación de Trofeos de Caza de Cataluña, antes de pasar por la taxidermia. Jara y Sedal ha hablado con algunos de los socios protagonistas de la batida para conocer todo sobre un jabalí de ‘sólo’ 83 kilos pero con unos monstruosos colmillos y, sobre todo, gruesas amoladeras.

Adrián Luis Badillo, uno de los miembros de la Sociedad deportiva de cazadores de Roses (coto local 20001 de la provincia de Girona), ha sido el encargado de narrar a este medio cómo fue el lance del jabalí, protagonizado por su compañero José Pérez Navarro, de 67 años, conocido cariñosamente entre sus amigos como ‘El Curita’.

El cazador, con el gran jabalí.
El cazador, con el gran jabalí.

Así abatió ‘El Curita’ a este descomunal jabalí

Aquel 16 de enero se cazaba la mancha llamada ‘Más d’en berta con bufa l’aranya’. El jabalí fue abatido sobre las 13:30 horas aproximadamente. Según narra Adrián, «después de una larga mañana de ladras, José se encontraba en su puesto cuando de repente escucho el crujir de las matas dentro de un regato».

El jabalí previamente había conseguido escabullirse de otro puesto con éxito. José comenzó a cazar de oído y fue siguiendo los movimientos del jabalí, crujido a crujido. Le cortó el paso y el animal quedó en el sitio con un disparo fulminante en el codillo. El jabalí reflejó en la báscula un peso de 83 kilos, pero lo más impactante fueron sus navajas y amoladeras, que posiblemente sean de récord en Cataluña.

Detalle de uno de los colmillos. © JyS
Detalle de uno de los colmillos. © JyS