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¿Por qué votar (o no) a los principales partidos políticos si eres cazador?

Jara y Sedal

Este domingo 10 de noviembre estamos llamados a votar de nuevo. Analizamos qué dice y qué ha hecho cada partido por la caza. 
8/11/2019 | Redacción JyS

PSOE

¿Por qué votarlos?

Por comprometerse a no apoyar la reforma del Código Penal que solicitó Unidos Podemos en una reunión que el propio Pedro Sánchez mantuvo con el presidente de la Real Federación Española de Caza en la que aseguró que mantendría una actitud conciliadora con el sector. Y también por el intento de frenar el exterminio del arruí, la carpa y otras especies declaradas invasoras el 20 abril de 2016 con una Proposición no de Ley para proteger la pesca continental. Otro punto positivo es la contundente reacción de algunos de sus barones tras las polémicas declaraciones de Teresa Ribera en las que abogaba por prohibir la caza. Los PSOE de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón… mostraron su apoyo sin fisuras a la caza y exigieron «una inmediata rectificación» a la ministra de Transición Ecológica. Por último, destaca una respuesta en favor de la caza del ministro de Cultura, José Guirao, al popular Teófilo de Luis en el Congreso de los Diputados.

¿Por qué botarlos?

El voto en contra de la aprobación de la modificación de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, el 28 julio de 2018, ha sido, quizá, la gran traición de la legislatura de Pedro Sánchez a la caza. En el último momento el PSOE cambió su voto, faltando a las promesas realizadas a los representantes del mundo rural y sumándose a la voluntad de los grupos ecologistas, integrados en Unidos Podemos a través de Equo. La primera vez que votó en contra fue en junio de 2017. Entonces, al igual que un año después, había prometido a los representantes del mundo rural que apoyaría esta reforma necesaria. Indignados, los representantes de la Plataforma en Defensa de la Pesca lo consideraron una traición. Este mismo año, junto con los votos de Podemos, tumbó en el Congreso una propuesta del PP para elaborar y aprobar una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética y de la Pesca.
En julio de 2018, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, adoptó el discurso de Unidos Podemos y calificó de «inadmisible» la reforma de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad en la que el PSOE trabajó durante meses con el mundo rural y que prometió cambiar. La misma Ribera que a finales de 2018 abogaba por la prohibición de la actividad cinegética y la tauromaquia, hecho por el cual desde Ferraz se ordenó «no tocar caza ni toros hasta después de las elecciones». Por último hay que recordar que el PSOE cuenta con 18 parlamentarios en la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales (APDDA).

¿Qué prometen?

Nota: El texto remitido por el PSOE a Jara y Sedal no responde a nuestra pregunta «¿Qué va a hacer por la caza si llega al Gobierno?». Aún así lo reproducimos.

«La caza es una actividad que se desarrolla en el medio natural y, por tanto, está imbricada en la estructura económica del mundo rural. Desde estas dos dimensiones el PSOE ha abordado siempre la gestión de la actividad cinegética como herramienta en la gestión de los ecosistemas y en la conservación de la biodiversidad y como pieza estratégica en la preservación de un medio rural dinámico.

Sobre esas bases, el PSOE construyó en su momento la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, impulsada por el gobierno de Rodríguez Zapatero en consenso con toda la sociedad rural. Una ley que el gobierno de Rajoy dejó en el olvido, abandonando con ello el mundo rural a su suerte con las consecuencias que hoy conocemos: desertización y empobrecimiento.

En estos meses, el Gobierno de Pedro Sánchez ha rescatado el compromiso del PSOE con el desarrollo rural y el patrimonio natural como bases insustituibles para la prosperidad de nuestro país».

Partido Popular

¿Por qué votarlos?

Es un partido que se ha caracterizado siempre por tener pocos complejos a la hora de defender el sector cinegético. Sin entrar en detalles regionales, el Partido Popular presentó en diciembre de 2018 una iniciativa no legislativa para «reconocer e impulsar la caza», pidiendo «reconocer el valor estratégico del sector y de quienes practican esta actividad», además de realizar «de forma urgente» una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética.
En este sentido, ya en marzo de 2017 presentó una proposición no de ley (PNL) en el Congreso para la elaboración y aprobación de una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética y de la Pesca. Contó con el apoyo de Ciudadanos, pero PSOE y Podemos consiguieron tumbarla. Tres meses después, votó a favor de la modificación de la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Sus votos, junto a los del PNV, PDCat y Grupo Mixto, no fueron suficientes para lograr una modificación que pretendía levantar la condena a la extinción de especies como el arruí. Recientemente, el diputado popular Teófilo de Luis hizo una extraordinaria defensa de la actividad cinegética en el Congreso, pidiendo al ministro de Cultura, José Guirao, que el PSOE se comprometiese a defenderla públicamente más allá de los intereses partidistas. Por otro lado, el PP se ha mostrado partidario de mantener la caza en los Parques Nacionales, algo en lo que siempre se ha quedado sólo en las cámaras de representación.

¿Por qué botarlos?

Expertos del Comité Científico del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente elaboraron un el dictamen sobre la cría en cautividad que motivó que la Comisión Europea pidiese la prohibición del silvestrismo. El 11 de mayo de 2017 el MAPAMA –con la popular Isabel García Tejerina como ministra– se comprometía con la Plataforma en Defensa del Silvestrismo a demostrar a la Comisión Europea que la cría en cautividad no es una alternativa posible para la modalidad. Un año después no dio validez a los estudios del Instituto Catalán de Ornitología que probaban la inviabilidad de la cría en cautividad. Este hecho fue el principal argumento esgrimido por la Comisión Europea para resolver contra la modalidad y pedir su prohibición.
Por otro lado, el PP mantiene seis miembros en las filas de la asociación animalista anticaza APDDA: Leopoldo Barreda de los Ríos, José Miguel Castillo Calvín, Beatriz Escudero, Francisco Molinero Hoyos, Juan Oliver Chirivella y Marta Torrado.

¿Qué prometen?

«El PP siempre ha defendido, defiende y defenderá la caza. Genera actividad económica, crea empleo, fija población en el mundo rural y es una herramienta de gestión imprescindible para la conservación de la biodiversidad. Por eso el PP dice un rotundo sí a la caza. Y todas las políticas que diseñemos para el sector las haremos de la mano del sector. Es importantísimo escuchar la voz de los cazadores.
El PP apuesta por una Estrategia de Gestión Nacional Cinegética como marco orientativo y de coordinación entre todas las administraciones y los sectores y colectivos afectados para impulsar y defender la caza por su contribución al interés general. También apostamos por impulsar un plan de investigación científica y de innovación que contemple líneas estratégicas relacionadas con la sostenibilidad económica, social y medioambiental de la caza.
Nos oponemos a la demonización que la izquierda realiza de un sector tan estratégico e importante para el medio rural como el cinegético y a su intento de patrimonializar la protección del medioambiente.
Amamos y defendemos con pasión el mundo rural porque lo conocemos. La gestión de los ministros de Agricultura del PP ha pasado a la historia por su defensa inquebrantable de los intereses de nuestra agricultura, ganadería y pesca en las instituciones nacionales y europeas. El PP dará batalla por nuestro sector cinegético en todos los ámbitos».

Ciudadanos

¿Por qué votarlos?

Con Ciudadanos «siempre se cazará», aseguró Miguel Ángel Garaulet durante una reunión con la RFEC. Hay que recordar su aplaudida intervención en junio de 2018 defendiendo al mundo rural en el Congreso y manifestando su incredulidad ante la postura del PSOE ante la reforma de la Ley 42/2007 sobre Patrimonio Natural y Biodiversidad que impedía la caza y la pesca de especies como el arruí, la carpa o la trucha arcoíris. O el apoyo del partido a la propuesta del PP para aprobar una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética y de la Pesca en 2017 que no salió adelante por los votos en contra de PSOE y Podemos. Por otro lado, cabe resaltar que Ciudadanos es el único partido que no posee ningún miembro en la APDDA.

¿Por qué botarlos?

En junio de 2017, la ‘traición’ de PSOE y Ciudadanos al mundo rural se perpetró en el Congreso de los Diputados con la votación en la que se decidió no modificar la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad para permitir excepciones con determinadas especies invasoras. C’s se abstuvo respecto a esta reforma, lo que supuso un duro golpe para el sector de la pesca y de la caza y un desplante ante el mundo rural. Además conllevó un grave perjuicio económico para algunas regiones del país.
Tampoco olvidemos el documento que este partido firmó en 2016 con el PSOE titulado Para un Gobierno reformista y de progreso en el que se comprometían a una reforma constitucional que recogiera el derecho al medio ambiente, una vieja reinvindicación de los grupos ecologistas españoles y que supondría una grave inseguridad jurídica para muchas de las actividades del mundo rural. 

¿Qué prometen?

«En Ciudadanos apoyamos la caza y la pesca como actividades propias de nuestra tradición y dinamizadoras de la vida social de cientos de nuestros municipios.
Entendemos la caza y la pesca como fuentes de riqueza y empleo para nuestras zonas rurales: son prácticas determinantes para el mantenimiento del empleo rural y para luchar contra la despoblación y un motor de de la sostenibilidad económica, así como fuentes sostenibles de ingresos. Por ello, cuando lleguemos al Gobierno defenderemos la caza y la pesca como actividades imprescindibles para el desarrollo del mundo rural y un pilar fundamental para la sostenibilidad de nuestros ecosistemas naturales.
Ciudadanos aprobará una nueva Ley de Caza y Pesca Fluvial que actualice la legislación actual, que tiene casi 50 años, para poner en valor estas actividades como motores de desarrollo rural.
En Ciudadanos somos los mayores defensores de la igualdad entre todos los españoles y los únicos que defendemos lo mismo en todos los lugares de España. La existencia de 17 normativas diferentes, una por cada comunidad autónoma, supone una barrera a la práctica de la caza y la pesca en igualdad. Por ello, impulsaremos el reconocimiento mutuo entre las comunidades autónomas para establecer una única licencia de caza y pesca válida en toda España». 

Unidas Podemos

¿Por qué votarlos?

Por los intentos de debate sobre la caza y de apertura de diálogo con los cazadores a través de la RFEC. Tampoco podemos olvidar que algunos de sus representantes se desmarcaron de una manifestación anticaza convocada por el sector ecologista, IU y Equo, reconociendo que «la actividad cinegética, practicada de manera responsable y controlada, constituye un importante medio de gestión de la sobrepoblación de fauna salvaje (…). La sobrepoblación de especies como el conejo o el jabalí, o el mismo corzo causan daños constantes a la actividad agrícola y no podemos olvidar que la gestión a través de la caza es un camino que es adecuado si se hace con responsabilidad y con criterio».

¿Por qué botarlos?

Podemos, IU y los ecologistas de Equo –partido abiertamente anticaza– confluyen a estas elecciones bajo la marca Unidas Podemos. Buceando en la hemeroteca, el 26 enero de 2018 esta misma coalición registraba en el Congreso una proposición de ley para modificar el Código Penal que suponía el mayor intento de prohibir la caza y la pesca registrado hasta la fecha. Proponía elevar las penas por todo maltrato animal hasta los dos años y medio de prisión y que su protección se extendiera a la fauna salvaje, lo que en la práctica suponía acabar con la caza y la pesca.
En noviembre de 2018, Adelante Andalucía, la coalición formada por Podemos e Izquierda Unida en esta comunidad, proponía en su programa electoral para las elecciones autonómicas acabar con la actividad cinegética. Prohibir la caza con perros y soltar lobos eran algunas de las medidas. En junio, Unidos Podemos solicitó al gobierno de Pedro Sánchez prohibir la caza de la becada, la tórtola y la perdiz pardilla. Era una de las 15 medidas que su facción ecologista, el partido Equo, presentó a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. Otras eran la protección total del lobo ibérico y paralizar el control de predadores. Pocos días antes, había solicitado al Congreso la prohibición del silvestrismo.
En febrero de 2018 la formación de Pablo Iglesias proponía eliminar la barrera del 3% de votos necesarios para conseguir escaño en el Congreso: así, PACMA –partido prohibicionista– conseguiría un diputado. El 21 junio, junto al PSOE, Unidos Podemos asestó un duro golpe al mundo rural en el Congreso votando en contra de la reforma de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. En mayo, Pablo Iglesias criticaba que los programas Jara y Sedal y Tendido Cero, de La2 de TVE, sólo emiten imágenes de «animales desangrados» en «horario infantil». En marzo de este mismo año, junto al PSOE, tumbó la propuesta del PP de aprobar una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética y de la Pesca. Fue el mismo mes en que pidió la prohibición de cortar el rabo a los perros, que fue aprobada en el Congreso con los votos de todas los partidos excepto el PP.
En febrero de 2019, los círculos animalistas de Podemos publicaban un documento incendiario en contra de la caza para reventar la iniciativa de reflexión sobre la actividad cinegética que se estaba celebrando en Soria. En él afirmaban que la caza no soluciona los problemas del mundo rural, sino que se representaba una merma a las alternativas reales que pudieran detener la despoblación en los pueblos.
Hace dos meses, María Vanessa Angustia, portavoz de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, pronunció un discurso incendiario en el Senado repleto de datos falsos que criminalizaba a los cazadores demostrando un profundo desconocimiento de la naturaleza y una feroz inquina contra la caza.

¿Qué prometen?

«La caza es una actividad legal cuya regulación y ejercicio debe garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas y de cada una de las especies, siempre con criterios científicos. Somos conscientes de que la caza constituye un hecho social y económico, pero creemos que debe practicarse de forma compatible con otras actividades igual de importantes para el desarrollo sostenible del medio rural como son el ecoturismo, deportes de naturaleza, aprovechamiento forestal, actividades agropecuarias, etc.
En Podemos estamos en contra del maltrato animal y, de acuerdo con ello, consideramos necesario ser más estrictos en la persecución de actitudes y episodios que generan un rechazo social. Proponemos una mayor vigilancia y seguimiento en el acceso a licencias de armas, la descatalogación como especie cinegética de animales protegidos como el lobo, el establecimiento de controles para evitar el consumo de drogas y alcohol durante el ejercicio de la actividad cinegética, o limitar la introducción de animales salvajes criados en granjas. En definitiva, estamos a favor de una caza sostenible, y nos oponemos a la gestión intensiva de los cotos de caza, la cual genera problemas de sobrepoblación y transmisión de enfermedades –sobre todo, en su relación con la ganadería extensiva–». 

VOX

¿Por qué votarlos?

Por su apoyo sin tapujos a la caza. Es lo que ha mostrado Vox desde su aparición en el escenario público, como nunca antes lo ha hecho otro partido. Santiago Abascal, su presidente y candidato a la Moncloa, trasladó a la RFEC su «absoluto compromiso con la caza y con la institución federativa», refrendando todos los puntos de la campaña #LaCazaTambiénVotaEspaña. En Andalucía exigió la protección de la caza por ley a cambio de su voto a la investidura del dirigente del PP Juan Manuel Moreno como nuevo presidente de la Junta.

¿Por qué botarlos?

A diferencia que el resto de partidos, la hemeroteca no ofrece muchos motivos para votarlos –cinegéticamente hablando–. Es obvio ya que sólo cuentan con representación en Andalucía desde hace pocos meses. No obstante hay que recordar que no han llegado a un acuerdo para proteger por ley la caza en Andalucía, como prometieron.

¿Qué prometen?

«Desde Vox protegeremos la actividad cinegética con una ley de caza única para toda España, consensuada, que asegure el futuro del sector cinegético, su defensa y protección por motivos antropológicos, motivos de libertad, motivos sociales y de impulso del mundo rural, por motivos económicos y por motivos ecológicos y medioambientales.
Extenderemos una licencia única a nivel nacional eliminando el sistema de licencias autonómicas e interautonómicas; llevaremos a cabo la promoción de la caza social, tradicional y federada de la caza; fomentaremos los cotos sociales como modelo de gestión sostenible; y desarrollaremos programas de educación ambiental fomentando el respeto a la caza y la defensa de las actividades cinegéticas tradicional.
Por otro lado, reconoceremos la pesca deportiva y recreativa como activo turístico, económico, social, deportivo, ambiental y de apoyo científico; dotaremos al colectivo de presencia –voz y voto– en aquellos organismos consultivos y administrativos de ámbito nacional y autonómico donde se debaten, regulan y legislan sus actividades; elaboraremos una normativa de pesca continental y marítima única y común de ámbito nacional y naturalizará especies según historia, importancia turístico-económica y científica como refleja el reglamento europeo para el tratamiento de especies preocupantes».