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Un campo de maíz comienza a temblar y medio centenar de jabalíes sale ante la cosechadora de un agricultor

Un agricultor que cosechaba un maizal se topa con la impactante escena de cómo una piara de decenas de jabalíes que estaban refugiados en el lugar huyen de éste.

Las plantaciones de maíz son un gran y perfecto encame para los jabalíes, especialmente cuando éstas se encuentran altas por dos razones principales: el refugio que le ofrecen sin que nadie les moleste durante todo el día y el abundante alimento del que disponen en ese lugar. Y más cuando son piaras grandes de animales con crías, en las que las hembras deben cuidar a éstas hasta que se emancipen de ellas.

Pero, cuando la siega del maizal llega, pueden ocurrir imágenes como la siguiente, en la que se puede ver cómo una piara entera de suidos huye del lugar ante la llegada de la maquinaria agrícola. El hombre que conduce la cosechadora, al llegar al final de la finca, se topa con la imagen de los suidos refugiados en una esquina, moviendo las plantas y listos para huir, algo que finalmente hacen.

Una estampa que también ocurre en nuestro país

Pero más allá de la propia espectacularidad de la imagen, lo que ésta esconde son los enormes daños causados ​​por los jabalíes en estos cultivos, algo que sigue siendo un grave problema y que hace más necesaria que nunca la presencia de los cazadores y su control cinegético de la especie.

Aunque el vídeo no habría sido grabado dentro de nuestras fronteras, también hay imágenes similares en España (especialmente en Galicia, una de las zonas en las que los maizales más afectados están por la sobrepoblación de jabalíes).

@brieuclb #farming #landwirtschaft #agriculture #fyp #claas #silage #newholland #work #chasse #hunting #pig ♬ Oh No – Kreepa

Otras grabaciones similares

Por último, recordamos cómo hace unos meses veíamos el vídeo de un agricultor que había grabado cómo una enorme piara de jabalíes salía a su paso mientras cosechaba. La filmación destacaba por su espectacularidad. Días más tarde, compartíamos otra grabación en la que aparecía un hombre que avanzaba con su coche junto a un campo cultivado. De repente gritaba y comenzaban a salir jabalíes corriendo en todas direcciones. Eran tantos que resulta imposible contarlos.