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Pescan un gran siluro de 1,65 metros y 65 kilos en el río Tormes salmantino

Tres pescadores capturar a un norme siluro de 1,65 metros y 65 kilos en aguas del río Tormes a su paso por Valverdón.

Un siluro engullendo a otro pez. ©Shutterstock
Un siluro engullendo a otro pez. ©Shutterstock

Tres jóvenes han logrado esta semana capturar un siluro de 165 centímetros de longitud y 65 kilogramos en aguas del río Tormes a su paso por Valverdón, en la provincia de Salamanca.

Según publica La Crónica de Salamanca, esta captura fue realizada en la zona de Valverdón el 3 de marzo a las 21.00 horas y según los pescadores de la zona es el primer ejemplar que sale de estas características en el Tormes.

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El siluro capturado en aguas del Tormes. © Crónica de Salamanca

La presencia del siluro en Castilla y León se remonta al 2010 en el embalse del Sobrón (Burgos); en el 2014 se comunica a la administración la captura de un ejemplar en el embalse de La Cuerda del Pozo (Soria) y desde el 2015 se suceden diversas comunicaciones y noticias sobre ejemplares capturados en el embalse de Los Rábanos (Soria) y zonas aledañas.

En España se introdujo en 1974 por parte de un particular en el pantano de Mequinenza y Ribarroja (Zaragoza), con fines de pesca deportiva, y se ha extendido a lo largo del río Ebro y sus afluentes, en especial el Segre.

El mayor pez de agua dulce de Europa

Siluro. / Foto: Facebook

El siluro es el pez de agua dulce de mayor talla de toda Europa, con cuerpo alargado y comprimido lateralmente en la parte posterior, piel sin escamas y recubierta de abundante mucosidad. Cabeza grande, ancha y aplanada, con seis barbillones bucales, dos largos y móviles en la mandíbula superior y cuatro más pequeños en la inferior.

Es un pez puede vivir hasta los 26 años y llegar a alcanzar hasta los 2,5 metros de longitud y 100 kilos de peso, aunque citas en el río Po (Italia) indican pesos de hasta 174 kilos.

En el Júcar también saltan las alarmas: el sluro podría haberse asentado en su cauce

Imagen del siluro pescado en el río Magro.

Las alarmas saltaron el pasado mes de diciembre en Valencia: fue capturado un siluro de 65 centímetros en el río Magro, lo que supondría su entrada en la cuenca del Júcar. Así ocurrió todo.