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Un pescador fabrica un señuelo que imita a un pez volador y recibe esta peligrosa picada en Alicante

Este pescador estaba practicando el spinning en la costa alicantina cuando, de repente, sintió una fuerte picada. Lo que en un principio creía que era una anjova gigante se transformó en una peligrosa raya torpedo o raya eléctrica.

Javier Fernandez-Caballero

El pescador alicantino Ignacio Morales Martín ha logrado hacerse, en aguas costeras de la provincia de Alicante, con una raya torpedo o raya eléctrica (Torpediniformes) con un señuelo auténticamente casero que ha mostrado a Jara y Sedal. La raya pesó 8 kilos y el lance, que tuvo lugar el pasado mes de julio, quedó grabado en vídeo.

«Mis hijas se quedaron bañándose en la playa y aproveché para echar unos lances a spinning con uno de los señuelos artesanales en madera de balsa que fabrico», comienza explicando Morales. «Es un ranger de superficie con tres assist hooks que va botando en superficie imitando a un pez volador en apuros», sigue describiendo.

Creía que era una anjova gigante

El señuelo fue diseñado pensando en atraer a anjovas y palometones gigantes, pero lo que Ignacio no se esperaba es que picase esta raya torpedo. «Pegué varios lances (entre 80 y 90 metros) desde la escollera hacia mar adentro y mi sorpresa fue cuando un pez de gran tamaño salió a más de 50 metros de la nada y se abalanzó sobre él. La explosión fue tremenda y en un principio por el tipo de ataque pensé que era una anjova de gran tamaño. No paraba de tirar y tirar buscando el fondo, sacándome línea del carrete», relata tras la picada el pescador.

Al final, después de 30 minutos peleando, pudo hacerse con él y su sorpresa fue cuando la vio: «Era una raya de unos 8 kilos completamente oscura y con una cola en forma de látigo de más de un metro. Normalmente estos peces se alimentan en el fondo pero se ve que, desconcertada por la escandalera del señuelo en superficie, lo confundió con un pequeño banco de pececillos que nadaban descontrolados y le pegó un castañazo tremendo», detalla Morales.

El señuelo casero y una imagen de la picada de la raya torpedo.
El señuelo casero y una imagen de la picada de la raya torpedo.

Le quitó el anzuelo con sumo cuidado para evitar que le diese una descarga

Un amigo le comentó en ese momento que no la tocara ya que era una raya muy peligrosa y venenosa, e incluso le comentó que podía ser de las que dan descargas eléctricas, así que como el señuelo llevaba anzuelos, se lo quitó con unas tenazas de ferretería grandes y pudo liberarla sin problemas. «No hay fotos del momento del desanzuelado para evitar riesgos y sobre todo porque no quise sacrificarla. El pez se fue en perfecto estado después del trance, tomando las debidas precauciones», explica el pescador.

Lo curioso y original de esta captura es que fue spinning, en superficie y con un señuelo completamente artesanal que Ignacio fabrica personalmente y al que ha puesto de nombre Jetplane Torpedo por el lance tan potente vivido. «Normalmente , estos peces se suelen sacar a fondo (surfcasting) con sardina o cebo vivo, pero en este caso tuve la inmensa fortuna de poder engañaría con un señuelo artificial y en superficie», sigue poniendo en valor el pescador.

«La pelea y la forma de comportarse del pez fue completamente diferente a cuando las enganchas en el fondo (con el peso muerto). En mi caso, al clavarle arriba, no paraba de tirar y de tirar y la experiencia y sensaciones fueron increíbles», concluye narrando a Jara y Sedal Ignacio.

El extraño pez prehistórico con el que Ignacio también se hizo

alligator
Morales, con el alligator. / I.M.

Ignacio también logró hacerse el pasado mes de junio de 2019, en aguas de un pantano de la Comunidad Valenciana, con una increíble captura. Se trata de un pez cocodrilo, una especie de la que no se tiene constancia de su existencia en España «más que de oídas», según el propio protagonista detalla. «Hace dos años se pescó uno también en Málaga». Lo cuenta en este enlace.