fbpx

Atribuyen al oso la muerte de 70 ovejas que se despeñaron en Huesca

Javier Fernandez-Caballero

Un ganadero de Ansó denunció la pasada semana que le faltaban unas 90 ovejas de un rebaño de 3.040 animales. De éstas, se han encontrado algunas de las que estaban perdidas, y muertas hay 72.

5/10/2019 | Redacción JyS

Oso pardo. /Shutterstock

Una osa podría ser la culpable del despeñamiento y muerte de 70 ovejas en el monte Quimboa, en Ansó (Huesca). El incidente tuvo lugar hace unos días y, tal y como ha explicado en COPE Imanol Orduna, ganadero propietario del rebaño, «nos dimos cuenta de que faltaban unas 90 ovejas y que otras estaban malheridas. Llamamos al guarda del oso que, tras realizar una batida, encontró a las ovejas despeñadas y muchas de ellas ya pasto de los buitres», señaló a la radio.

Las sospechas hicieron pensar que se trataba de una osa que merodea la zona, ya que ha estado por el lugar desde el pasado mes de agosto, aunque no se han encontrado huellas ya que el terreno está aún seco. Tras lo sucedido, se ha pedido a Francia la localización de la osa para poder confirmar si el plantígrado ha merodeado por ahí estos días.

En los micrófonos del citado medio, Orduna ha reivindicado «más información para poder prevenir ataques e ir a buscar a los rebaños a tiempo». Las consecuencias son nefastas para los ganaderos ya que estos sucesos conllevan pérdidas importantes.

Por su parte, Montse Castán alcaldesa de Ansó, ha dicho en declaraciones a Heraldo que estos incidentes demuestran que «es incompatible el oso con la actividad ganadera» y que todos los daños que se producen «no se pagan con las subvenciones», porque no solo hay daños económicos sino «también morales».

Graban a un oso buscando comida en un pueblo de León

El oso junto a un contenedor de basura. / YouTube

Vecinos de la localidad leonesa de Villablino escucharon ruidos extraños procedentes de la calle donde se encontraba el cubo de basura. Cuando abrieron la ventana no podían creerlo: un oso estaba buscando comida en su interior. A partir de ahí, y durante más de cuatro minutos, grabaron la escena teléfono móvil en mano ante la presencia del oso, que ni se inmuta. Este es el vídeo.