fbpx

Varios perros de caza enferman y mueren en Navarra poco después de morder a un jabalí

Javier Fernandez-Caballero

Los perros tuvieron contacto el pasado jueves con una jabalina abatida cerca de Oricáin, y cuatro de ellos murieron pocas horas después. La Policía Foral ya está llevando a cabo el análisis del suido para confirmar que se trata de la enfermedad de Aujeszky.

2/2/2020 | Redacción JyS

La enfermedad de Aujeszky podría ser la causante de la muerte de los perros. /Shutterstock
La enfermedad de Aujeszky podría ser la causante de la muerte de los perros. /Shutterstock

Varios perros de caza murieron este sábado en la zona navarra del valle de Anue después de haber sido contagiados por una jabalina que podría estar afectada por la enfermedad de Aujeszky durante una batida de caza el pasado jueves, según informa Noticias de Navarra. En total, han sido ocho canes los afectados tras la batida.

Según sigue indicando el citado medio, los perros tuvieron contacto el pasado jueves con la jabalina abatida cerca de Oricáin, y cuatro de ellos murieron a las pocas horas de la jornada cinegética. Los cazadores incineraron los restos de la jabalina y contactaron con la Policía Foral, que ya está llevando a cabo el análisis en un laboratorio de los restos del suido.

¿Qué es la enfermedad de Aujeszky?

Según explica Ciencia y Caza, la enfermedad de Aujeszky, está transmitida por un virus de tipo porcino, que pueda estar presente en cerdos o en jabalíes y que no se transmite a los seres humanos.

También llamada pseudorrabia, tiene una gran importancia sanitaria y económica en el mundo ganadero, sobre todo en el sector porcino. Es una enfermedad de declaración obligatoria y está establecido un completo programa de vacunación para su control y erradicación en las explotaciones españolas.

Las especies que actúan como hospedadores y reservorios naturales son el cerdo doméstico y el jabalí. Sin embargo, excepto al hombre, el virus puede afectar a un gran número de animales, ungulados, cánidos, félidos… tanto domésticos como silvestres. En estas especies, llamadas hospedadores accidentales, la enfermedad suele ser rápida y mortal.

Una de las características de esta enfermedad vírica, causada por el herpesvirus porcino tipo I, es la capacidad de provocar infecciones latentes. Los animales pueden estar infectados sin mostrar síntomas hasta que determinadas situaciones provocan una alteración o desequilibrio: estrés, parto o inmunosupresión (nivel bajo de defensas). En estas ocasiones el virus se reactiva y los síntomas aparecen. Los animales, una vez infectados, serán portadores del virus durante toda su vida.

Las vías de transmisión del virus son principalmente mediante contacto directo, oronasal y genital y de madres a hijos (vía vertical) durante el parto y lactación. Además, se producen también casos de transmisión por ingestión de un animal enfermo. Este virus puede dispersarse por el aire varios kilómetros.