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Los mejores corzos cazados en España en 2021

Para los amantes de la caza del corzo el 2021 ha sido un año destacable en el que se han cazado grandes ejemplares. Recopilamos a continuación diez de los mejores 'duendes' que hemos compartido en Jara y Sedal.

Corzo con un buen trofeo. © Shutterstock
Corzo con un buen trofeo. © Shutterstock

Después de un 2020 lastrado por las restricciones de movilidad debido a la pandemia del coronavirus, la temporada de 2021 por fin pudo ser más o menos ‘normal’. A principios de abril comenzaban a llegar animales con cuernas imponentes que compartíamos como habitualmente hacemos en Jara y Sedal. Incluso hubo algunas sorpresa en forma de destacables trofeos a final de temporada. Por ello, hemos recuperado las diez piezas de esta especie más imponentes del año 2021.

Sin duda, si uno ha sobresalido por encima de todos fue el abatido por un cazador cuya identidad prefiere mantener en el anonimato en un lugar que, a día de hoy, aún sigue siendo todo un misterio. Hay quien afirmó a este medio el pasado mes de mayo que podría haber sido abatido en Soria, Teruel o Guadalajara, pero por el momento no hay más datos al respecto. Lo que sí se sabe es lo que se ve: lo portentoso de un trofeo con multitud de puntas y una base extraordinariamente perlada. Un monstruo en toda regla. Esta es su imagen:

corzo

Un intenso abril: estos fueron los mejores corzos que se abatieron en nuestro país en ese mes

Corzos abatidos en el mes de abril.

Nada más abrirse la temporada de caza de corzos, el día 2 de abril, un cazador abatió en compañía de Carlos Merello -de la empresa Spainoutfitterss un corzo peluca de infarto que, además, había indultado un año antes. No obstante, pocos detalles se conocen de aquello, puesto que el orgánico prefirió mantener la discreción y no revelar el lugar en el que ha sido cazado. 

A mediados del mes corcero por excelencia, abril, saltaba la noticia de otro gran corzo peluca abatido por el cazador soriano Javier Ruiz Monjas: «Desde la primera vez que lo vimos, cazarlo era un sueño que no nos dejaba pegar ojo», señaló entonces el cazador en palabras a este medio. Lo cazó junto a su amigo Isi del Río y, sin duda, fue uno de los corzos peluca más impactantes que hemos visto en los últimos años en esta redacción. Tampoco podemos olvidar, en el ecuador del mes, el corzo abatido por un joven de 16 años tras fallarlo el primer día de temporada en la provincia de Guadalajara.

Otro de los cazadores ampliamente conocidos por nuestra redacción es Gonzalo Roca, que en ese mismo mes de abril y durante una jornada de caza en un coto de la provincia de Burgos logró abatir un sensacional macho que el día de antes había fallado su amigo. Una historia, sin duda, singular, y que narró a este medio de comunicación. También en el mes de abril, y dentro del capítulo de corzos raros, la cazadora madrileña Laura Ochaíta se hizo en un coto de la provincia de Guadalajara con un tremendo animal de once puntas.

Ya en el mes de mayo, y en concreto el día 1, el orgánico Juan José Franco, gerente de la empresa Huntser, abatió el junto a un cliente y con la colaboración de Olaf Díaz-Pintado un corzo con unos descomunales «rosetones» en la provincia de Soria. Lo hizo, además, en una jornada en la que no paraba de llover.

Un mes de julio para recordar

Corzos abatidos en julio.

En el mes de julio, el cazador Juan Alberto Pérez Vázquez se hacía, en un coto de la provincia de Guadalajara, con otro de los corzos más impactantes de esta temporada: tenía once peculiarísimas puntas. «Ni en el mayor de los sueños pensábamos estrenar un coto así después de llevar varios años sin cazarse», señalaba a este medio Jesús Riquelme, que organizó aquel rececho.

También en pleno estío, el joven cazador alavés Ibon Zuazo abatió uno de los corzos pelucas más espectaculares de toda la campaña corcera: un espectacular peluca, además, en una jornada en la que iba invitado por su amigo. Por último, compartimos otro corzo abatido también por el orgánico Carlos Merello junto a uno de sus clientes en Castilla y León. El cérvido portaba una imponente peluca que se había duplicado en tamaño en los últimos meses y que había provocado que el animal sufriese una acusada falta de visión.