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Localiza un espectacular arruí y le regala a su novia el rececho

Javier Fernandez-Caballero

Una joven alicantina cazó un magnífico arruí después de que su novio lo localizase días antes y la acompañara a rececharlo.

16/2/2020 | Redacción JyS

arruí
La joven, con el arruí. / JyS

La joven cazadora alicantina Dori Guillén Pastor abatió, el pasado 6 de enero y como regalo de Reyes de su novio Israel, un tremendo arruí que tiene 71 centímetros de longitud en uno de sus cuernos y 72,5 en otro en una jornada de rececho por daños. «Mi novio llevaba tiempo subiendo al monte, se sentaba con los prismáticos a ver las querencias de los animales y si estaban más por la zona de la solana o de la umbría», comienza explicando la joven. Un día de Navidad vio a este imponente arruí y decidió que sería el regalo perfecto para su novia.

Entonces, «habló con el guarda que acompaña a la gente a hacer los recechos, y finalmente el 6 de enero por la mañana fuimos con él», relata. A las ocho de la mañana «nos subimos al monte, ellos se pusieron con los prismáticos para ver dónde veían los animales y localizaron la querencia que tenían, encontrando a éste», comenta la joven.

«Dejamos el coche, hasta que subimos monte arriba, en una zona de un monte muy escarpado, por lo que subir cargada con el rifle no es pan comido», pone en valor la joven alicantina. «Empezamos a seguir la senda por la que veíamos que podíamos entrarle mejor y vimos que se pasó a la zona de umbría, por lo que el rececho se complicaba más, pero podríamos con él», señala Dori.

«Las hembras que lo acompañaban iban andando y se iban escondiendo en un peñón que había, y el macho grande detrás de ellas. En ese momento, el macho se quedó quieto», reseña Guillén. Cuando vieron al macho parado, a unos 240 metros de distancia, la joven se acomodó en una piedra y apuntó a la zona costal del animal, acertando a la primera.

Llegar hasta él no fue tarea fácil, pero lograron dar con el tremendo arruí tras un largo camino. La emoción les embriagó al llegar hasta el animal: «Nos hicimos fotos, le pusimos el precinto y rellenamos todos los papeles para llevar el trofeo a la Conselleria», explica orgullosa la cazadora alicantina.