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Un lince viejo y desdentado recorre 600 kilómetros para regresar al lugar donde nació

Javier Fernandez-Caballero

El felino ha recorrido cientos de kilómetros de distancia con el inconveniente añadido de su edad, ya que se trata de un animal anciano y al que le faltan dientes, necesarios para cazar. Fue reintroducido en febrero en Cabañeros pero decidió abandonar la zona para volver a la sierra de Andújar.

6/8/2019 | Redacción JyS

El lince, en el centro de recuperación. / El Chaparrillo

Una hembra de lince ibérico de trece años liberada en febrero en el Parque nacional de Cabañeros ha regresado a la zona en la que nació, la sierra de Andújar. El felino ha recorrido cientos de kilómetros de distancia con el inconveniente añadido de su edad, ya que se trata de un animal anciano y al que le faltan varios dientes, necesarios para cazar.

Fue en el mes de julio cuando se le localizó por última vez en la provincia de Córdoba, concretamente en el campo de maniobras del Ejército de Cerro Muriano, relativamente cerca del lugar en el que nació en 2006. Ha preferido ese lugar a Cabañeros, donde su especie se extinguió hace medio siglo.

Ángel Gómez, director del Parque Nacional de Cabañeros, lamenta en declaraciones al Diario Lanza que el ejemplar «haya preferido campear en el sur en vez seguir en el parque, en el que ha pasado el invierno», pero está tan sorprendido como el resto por la hazaña del lince, rescatado al borde de la desnutrición en Viso del Marqués en diciembre de 2018.

Carla, que es como llaman a esta hembra, también pasó por el centro de recuperación de fauna silvestre de ‘El Chaparrillo’, en el que ingresó con pocos dientes y pocos kilos. Tras más de dos meses merodeando la zona y cazando en Cabañeros, según recalca al citado diario Gómez, ha regresado a su lugar de origen.

Así fue liberado el lince hace unos meses:

El viaje recorrido por la hembra de lince

Según sigue explicando el director a Lanza, cuando dejó el jaulón en el que estuvo en semilibertad se fue a Retuerta del Bullaque, de allí anduvo por los montes de Horcajo, volvió al parque nacional, y emprendió camino del sur. Pasó por la Tabla de la Yedra en Piedrabuena y cruzó la peligrosa N-430 que une Ciudad Real con la provincia de Badajoz. La siguiente vez que consta su presencia en la provincia de Ciudad Real es en el Valle de Alcudia, al que llegó por el Valle de los Pedroches, y de ahí a Villanueva de Córdoba.

Gómez, en sus declaraciones al diario, mantiene la idea de seguir intentando asentar el lince en el parque nacional: «La presencia del lince en Cabañeros es buena e importante, vamos a esperar si de aquí a noviembre recogen algún ejemplar en mal estado físico, queremos que vayan marcando la zona e indicando el camino del parque a otros linces. Volveremos a intentarlo».

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Lince Ibérico. /Shutterstock
Lince Ibérico. /Shutterstock

Tener linces es lo mejor que le puede pasar a un coto para mantener a raya a otros depredadores. Lo dicen los estudios científicos y lo avala la experiencia de algunas fincas de caza en las que se han asentado. Jara y Sedal habló hace unos meses con dos cazadores que gestionan cotos con linces para conocer su experiencia: «Es como tener un guarda gratis», aseguraban. Te lo contamos aquí.