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Así se vive una jornada de caza de zorzales al salto

El zorzal es un pájaro con un rápido vuelo, muy esquivo y de pequeño tamaño. Cazarlo en mano no es nada sencillo, pero este cazador muestra en el siguiente vídeo cómo consigue hacerse con una buena percha.

Zorzal. @Shutterstock
Zorzal. @Shutterstock

Un joven cazador granadino muestra en el siguiente vídeo cómo consigue hacerse con una buena percha de zorzales a pesar de que el puesto en el que intentó abatirlos al amanecer, no fue nada bueno.

Después de admitir que desde puesto fijo aquella mañana iba a ser difícil cobrar zorzales, el cazador se decide a caminar entre sabinas para protagonizar una bonita jornada de caza de zorzales en mano. Equipado con una cámara deportiva, el joven recorre su coto y va comentando cada uno de los lances que los esquivos pájaros le brindan.

A juzgar por las imágenes, no es la primera vez que lo intenta, ya que el cazador protagoniza lances de infarto a zorzales largos que tratan de escapar raudos a sus disparos. Si hay algo que se necesita para cazar este astuto pájaro entre la vegetación es rapidez en el encare y práctica para, en un abrir y cerrar de ojos, saber cuánto debemos adelantar el disparo y en qué trayectoria. De eso este joven anda sobrado.

Un cobro imposible: este perro de caza se sube a un olivo para coger un zorzal

El siguiente vídeo muestra a un perro que se sube a la copa de un olivo para cobrar un zorzal que su dueño había abatido. El cazador protagonista del lance, Juan Antonio Contreras Morales, cuenta que sucedió a finales de la temporada pasada en un coto privado que tiene junto a seis amigos en la provincia de Granada.

«Era uno de tantos zorzales a los que disparas lejos y que luego no ves dónde están. Tras unos minutos de búsqueda, vi que la perra se iba más lejos de donde yo estaba y logró localizar al zorzal en la copa del olivo», relata Contreras. Tal y como se puede ver en el vídeo, el can no paró hasta que logró dar con el zorzal. Cuando finalmente lo encontró, el ave echó de nuevo a volar, por lo que Juan Antonio tuvo que encarar el arma de nuevo para, esta vez sí, abatirlo de un certero disparo.