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Un joven de Navarra lleva por primera vez a su novia de caza y graba este sensacional lance a un jabalí

Este cazador navarro grabó el bonito lance a un jabalí que le entró al puesto «como un rayo». Le acompañaba por primera vez de batida su novia.

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El cazador con el jabalí. © E. P.

El cazador navarro Eder Palomeque, de 24 años de edad y natural de Pamplona, abatió el pasado 2 de enero un enorme jabalí de casi 100 kilos de peso que le entró a toda velocidad en una montería celebrada en la zona del Valle de Izagaondoa, lugar situado en la Merindad de Sangüesa, en la comarca navarra de Aoiz. Además, el cazador grabó en vídeo el impactante lance y ahora ha enviado las imágenes a la redacción de Jara y Sedal.

Así le entró la enorme pieza en la primera batida que compartía con su novia

El cazador explica a esta redacción que aquella se trataba de la primera batida del año en su zona: «Antes de ese jabalí me entraron tres más, pero no les pude disparar porque no los veía, solo los escuchaba y, al rato, movieron los perros este verraco al que, entre los pinos, pude identificar bien», expone Eder. Por ello, el cazador esperó que cumpliera en el puesto y, con suerte, lo pudo abatir como se puede ver en el vídeo.

Eder se percató de la presencia del jabalí cuando el rehalero llegó al lugar: «Me dijo que casi le hiere a uno de los canes por el volumen que tenía, y eso me hizo ponerme en alerta; fue minutos más tarde cuando accedió al puesto». Tal y como se puede ver en la grabación, el animal aparece corriendo a unos 35 metros aproximadamente del lugar en el que se encuentra Palomeque.

«Cuando escuché que venía, parecía que se me salía el corazón por la boca de los tremendos nervios; además, era la primera vez que me acompañaba mi novia y, aunque lo disfrutamos, vivimos el momento con un poco de tensión», reconoce el joven.

El jabalí dio un peso final de 93 kilos y el lance lo llevó a cabo con un rifle Browning MK3 en calibre .30-06 cargado con municion RWS.  

Recordamos que el pasado año, este joven cazó un extraño jabalí cruzado durante una batida que costó solo 10 euros a cada socio del coto de Olite, también en la comunidad navarra. En aquella ocasión utilizó un rifle del calibre .375 H&H que le había regalado un amigo de su padre.