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Cazan un extraño jabalí blanco con manchas negras en una montería de Guadalajara

Este cazador abatió hace unos días, durante una montería celebrada en las cercanías del municipio guadalajareño de Trillo, un extraño jabalí cruzado de color blanco con manchas negras.

El cazador y el curioso animal. © A. S.
Publicado: 10 de diciembre de 2022 / Actualizado el: 2022/12/10 - 13:15

El cazador guadalajareño Alberto Sancho, de 34 años de edad y natural del municipio de Trillo, abatió hace unos días un extraño jabalí blanco con manchas negras en la montería del coto social de su municipio.

El cazador, que ha narrado a la redacción de Jara y Sedal cómo se desarrolló el lance al cochino, explica que para llegar a la armada que él colocaba como postor «había que cruzar el río y había buen tramo hasta que llegas al puesto», ya que, según detalla, «interesa cubrir y poner los puestos de ese lugar porque es por donde normalmente los animales buscan su escapatoria». En ese contexto comenzó una montería que fue «intensa» especialmente al inicio, narra el cazador.

Tres primeras cochinas que le entraron a los puestos de al lado

La imagen del jabalí con pintas negras. © A. S.

«Concretamente, yo monto siete puestos», relata. Al terminar de colocarlos y ponerse en el suyo, comenzó a escuchar disparos a su derecha en los primeros puestos de su armada. «Al acabar la montería vi que los primeros disparos eran a tres cochinas que, al ponernos, se levantaron y tiraron hacia los puestos de mi derecha», detalla.

Un jabalí que le entró a los diez minutos de la montería

El jabalí blanco con manchas negras le entró a los diez minutos aproximadamente de estar puesto: «En vez de tirar en dirección hacia donde fueron las cochinas, éste cogió mi dirección. Iba por el alto andando, zorreando, y cuando lo vi comprobé su rareza. Lo encaré, esperé a observarlo mejor entre un hueco metido entre las chaparras y le disparé, pero no lo vi salir ni hacer ruido, por lo que pensé que había caído abatido», explica el cazador guadalajareño.

Cuando bajó la rehala, los perros comenzaron a latir a parado y el rehalero señaló que estaba el jabalí muerto: «Enseguida me dio la enhorabuena no solamente por abatir la pieza, sino por lo peculiar que era», concluye Sancho.

Por último, recordamos el artículo en el que exponíamos cómo la proliferación de jabalíes cruzados con animales caseros es cada vez más preocupante en España. La caza, una vez más, es la herramienta de gestión más eficaz en el control de la hibridación de ejemplares.

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