El Parlamento Europeo ha aprobado el nuevo reglamento sobre bienestar y trazabilidad de perros y gatos, una normativa que marcará el futuro del sector en toda la Unión Europea y que incluye un aspecto especialmente relevante para los cazadores: el reconocimiento del corte de cola en perros de caza como una práctica permitida cuando exista justificación sanitaria.

La votación, celebrada en Bruselas, ha salido adelante con una amplia mayoría —558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones— y pone fin a la tramitación europea de un texto que ahora deberá aterrizar en cada Estado miembro. En el caso de España, la aplicación de esta norma genera inquietud en el sector cinegético, especialmente en lo que respecta a las rehalas.

El reglamento nace con el objetivo de combatir la cría ilegal y regular la comercialización de perros y gatos, pero su alcance va mucho más allá. Algunos de sus artículos afectan directamente a propietarios particulares, incluidos cazadores, lo que ha motivado la implicación activa de la Real Federación Española de Caza (RFEC) durante todo el proceso.

Desde el inicio, la RFEC ha defendido la necesidad de diferenciar claramente entre cría comercial y cría no lucrativa, advirtiendo de que una regulación ambigua podría generar inseguridad jurídica en un ámbito tan específico como el cinegético.

Una norma con impacto directo en los cazadores

El texto aprobado finalmente no ha recogido todas las demandas del sector. La principal, la exclusión expresa de los perros de caza del ámbito de aplicación, no ha prosperado en el trámite parlamentario, por lo que estos animales deberán ajustarse a las disposiciones generales del reglamento.

Aun así, las alegaciones presentadas por la RFEC y la Federación Europea para la Caza y la Conservación (FACE) han logrado introducir matices importantes. Entre ellos, la exclusión de la cría puntual del concepto de comercialización, lo que evita que actividades ocasionales sin ánimo de lucro queden sometidas a las mismas exigencias que los operadores profesionales.

También se ha conseguido, según ha destacado la RFEC, que el uso de collares eléctricos en perros de caza quede fuera de las restricciones cuando los animales no se comercialicen, una cuestión que preocupaba especialmente a los cazadores que emplean estos dispositivos en el adiestramiento. Otro de los puntos clave es la diferenciación entre pequeños criadores —aquellos con hasta dos camadas al año— y criadores profesionales, estableciendo obligaciones más proporcionadas en función de la actividad desarrollada.

El corte de cola, reconocido por motivos sanitarios

Uno de los aspectos más destacados del reglamento es la inclusión de una disposición que permite el corte de cola en perros cuando sea necesario por razones higiénicas o sanitarias, siempre de acuerdo con la legislación nacional. Se trata de un avance significativo para el sector cinegético, que llevaba años defendiendo esta práctica como una medida preventiva frente a las lesiones que sufren los perros que trabajan en entornos de vegetación densa.

Corte de cola perros
Un braco alemán con la cola cortada. © Shutterstock

El texto reconoce así que, en determinadas circunstancias, el corte de cola puede evitar daños mayores en animales sometidos a una actividad intensa, algo especialmente habitual en perros de rehala u razas utilizadas en la caza. Desde la RFEC destacan que este punto responde a una reivindicación histórica del sector, orientada a proteger la salud de los perros de trabajo y evitar su sufrimiento innecesario.

Críticas por la falta de adaptación al mundo rural

A pesar de estos avances, la Federación ha mostrado su descontento con el resultado final. Su presidente, Josep Escandell, ha señalado: «Hemos trabajado para evitar que esta norma penalice a los cazadores, defendiendo una regulación proporcionada que diferencie claramente entre cría comercial y cría por aficionados sin fines lucrativos. Pero una vez más, la legislación europea se ha demostrado incapaz de integrar las singularidades del campo español».

La principal preocupación ahora se centra en cómo se aplicará el reglamento en España. La RFEC ya ha anunciado que continuará trabajando en su desarrollo para evitar que suponga cargas innecesarias para los propietarios de perros de caza. La norma entrará en vigor tras su publicación oficial y será aplicable en un plazo aproximado de dos años, lo que abre un periodo clave para su adaptación en el ámbito nacional.

Europa ya avaló esta práctica en un informe científico

El reconocimiento del corte de cola en el reglamento europeo no llega de forma aislada. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ya había respaldado esta práctica en un informe científico previo.

En ese documento, los expertos afirmaban: «Por lo tanto, en opinión de los expertos de la EFSA, el corte de cola puede considerarse una medida eficaz para prevenir lesiones en la cola en perros de caza y de trabajo, ya que los perros no sufrirán ninguna lesión si se les corta la cola».

No obstante, el propio informe subrayaba que esta intervención no debe aplicarse de forma generalizada y solo debe contemplarse cuando sea necesaria para preservar la salud del animal, lo que refuerza su carácter excepcional dentro del marco del bienestar animal.

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