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Pierde a su perro de caza persiguiendo a un jabalí y así lo encuentra al día siguiente

El perro trataba de acercar un jabalí a la armada durante una batida en Miraz (Lugo) cuando, de repente, se metió en un peligroso barranco.

perro jabalí

El Grupo de Emergencias GES de O Courel, en Galicia, ha rescatado este domingo a un perro de caza que pasó una noche en un barranco tras perseguir a un jabalí.

Según informa La Voz de Galicia, el perro trataba de acercar un jabalí a la armada durante una batida llevada a cabo el sábado en la zona de Miraz cuando, de repente, se metió en el barranco. «El perro, por miedo a caer por el barranco, ya no se quiso mover del sitio. Pasó allí toda la noche», explica al citado medio Carlos Castro, integrante del GES que, sujeto mediante cuerdas y arneses, pudo sacarlo de allí.

El jabalí buscó escapatoria en la zona más inaccesible de la ladera y el perro se encontró de buenas a primeras metido en un corte casi vertical. De nada sirvieron las llamadas de los cazadores para que regresase. Arrimado a una roca, pasó la noche en ese lugar. A las diez de la mañana, tras recibir una petición de ayuda, los miembros del GES de Folgoso do Courel acudieron a la Pena do Castro. «El perro estaba muerto de miedo», apuntó Castro.

Auxiliado por un compañero y por miembros de la cuadrilla de caza de O Courel, entre los que estaba el dueño del perro, el miembro del equipo de emergencias pudo bajar bien atado a unas cuerdas hasta el lugar en el que estaba el can. No fue necesario izar al animal, sino que se dejó coger por el miembro del GES, que lo arrastró para que pudiese encontrar una salida del lugar.

Espectacular rescate de un perro de caza que cayó a un pozo en Huesca

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Así fue el rescate del perro. © D. P.

La cuadrilla de cazadores de la localidad de Secastilla, en la provincia de Huesca, perdió un perro el pasado fin de semana cuando participaba en una batida de jabalíes por daños agrícolas en este municipio oscense.

Según ha relatado el joven cazador Alejandro Gascón a Jara y Sedal, la cacería llegaba a su fin cuando el perrero Antonio Blesa le llamó por la emisora para que fuese a donde él tenía el carro porque, a unos 100 metros de ese lugar, se había caído un perro a un agujero de unos ocho metros de profundidad.  Así nos lo contó.