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Cuatro razones que explican por qué ataca un jabalí

Las poblaciones de jabalí han aumentado de forma asombrosa en los últimos años y, con ellas, sus encontronazos con los humanos. En este artículo abordamos por qué atacan.

Hay cuatro razones principales por las que un jabalí te puede atacar. ©Shutterstock
Hay cuatro razones principales por las que un jabalí te puede atacar. ©Shutterstock

Los jabalíes son esquivos, precavidos y grandes estrategas. Desarrollan dotes de escapista con un único objetivo: permanecer lejos de la vista y del estómago del hombre. El papel que la naturaleza les ha otorgado es el de ser presas, por eso no es habitual que se salgan del guión e intenten atacar a su predador. Pero a veces lo hacen.

¿Por qué ataca un jabalí?

Hay cuatro motivos principales que desgranaremos con detalle a continuación:
1. Está herido.
2. Está acorralado o se siente amenazado
3. Para defender a sus crías
4. Por su propio carácter agresivo Hay cuatro razones principales por las que un jabalí te puede atacar. ©Shutterstock

Veamos las razones una a una.

1. El jabalí está herido

Es uno de los momentos de riesgo máximo. En estas circustancias, cualquier animal salvaje se vuelve violento e impredecible. En una espera, tras el disparo, no salgas tras su rastro inmediatamente.

Deja que se enfríe y que el jabalí se eche. Si aun así decides seguirlo inmediatamente y te topas con él, busca un árbol al que subirte: las probabilidades de que te ataque son altísimas. También pasa en montería: un disparo mal colocado puede hacer que el cochino reduzca su marcha. Deja que los perros lo alcancen, lo agarren y saca tu cuchillo.

Lo mismo sucede si nos encontramos con un jabalí herido en un accidente de tráfico. Si acabas de golpearlos con tu coche toma tus precauciones al bajar, es posible que se vaya a por ti.

2. Está acorralado o se siente amenazado

Es una situación típica de montería. Los perros hacen huir al jabalí que, agotado en su huida, decide hacer frente a la rehala con el culo metido en lo más espeso. Se sabe ganador. Es más fuerte que ellos y en muchos casos más valiente, pero ellos le ganan en número más.

©Shutterstock

Arremeterá contra perros, podenqueros y cazadores sin hacer distinciones. No esperes derrotes taurinos que te hagan despegar del suelo: son jabalíes, no búfalos del Cabo, pero bastará con que pasen a toda velocidad rozando tus pantorrillas para rajar tu piel y músculos como si fueran de papel.

Esta situación también se puede dar en una zona urbana si el jabalí accede a ella. Es posible que se sienta abrumado por el ruido, las voces, los coches, las calles… si ves que emprende la huída o se dirige a una zona con pocas escapatorias, mantente alejado…

3. Para defender a sus crías

Las hembras son madres abnegadas, capaces de dar la vida por su camada. No hay nada más peligroso que una cochina que siente que sus rayones corren algún tipo de peligro. Son capaces de atacar hasta a un lobo.

En estas circunstancias los protegen con su propia vida, y no dudará en embestir para asegurar el futuro de su descendencia. Y por cierto, no subestimes sus defensas: un bocado con mucha mala uva puede alejarte del campo por un largo periodo de tiempo. Aquí tienes un ejemplo.

4. Por su propio carácter agresivo

No es lo habitual, pero también sucede. El animal no está herido, tampoco se siente acorralado ni trata de escudar a sus crías pero, sin previo aviso, arranca en una carrera de vértigo hacia uno de sus enemigos naturales: el cazador.

No trates de buscar una explicación lógica, simplemente trata de ponerte a salvo y utilizar estas normas, si puedes. Puede que el viento te delatara o que hayas pillado al cochino recién levantado… con la pezuña izquierda.

Cómo curar a un humano o a un perro herido por un jabalí

La población de jabalíes se ha multiplicado por diez en los últimos años y cada vez son más cazadores los que sufren las consecuencias de sus embestidas. Las hembras suelen atacar intentando morder, lo que puede ser muy doloroso y traumático, pero no llega a ser tan peligroso como el ataque de un macho.

Por su naturaleza, el jabalí está dotado de unos colmillos que pueden variar de tamaño según el ejemplar. Los utilizan para enfrentarse con otros machos y para defenderse de sus depredadores, si se sienten amenazados. Como hemos podido ver recientemente, también llegan a utilizarlos para cazar si tienen oportunidad. Es este artículo te explicamos cómo aplicar los primeros auxilios a un humano atacado por un jabalí y en este otro encontrarás qué hacer si el herido es un perro.