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Te explicamos por qué el 'corzo' del metro de Valencia es en realidad un macho montés

Todos los medios de comunicación generalistas han publicado esta noticia asegurando que un corzo se ha colado en el metro de Valencia. Pero es mentira, se trata de un macho montés y esta es la explicación.

Javier Fernandez-Caballero

Un macho montés -que los medios han confundido con un corzo– ha corrido este domingo por las vías subterráneas de Metrovalencia y ha sorprendido a los pasajeros que se encontraban en una de las estaciones de la red, Salt de l’Aigua, donde se ha podido ver al animal desde el andén.

Prácticamente la totalidad de los medios que han confundido la noticia han confundido al animal con un corzo, pero ¿qué diferencias avistaría un buen conocedor de la naturaleza para comprobar que, efectivamente, no se trata de este pequeño cérvido? Te las contamos a continuación.

Un macho montés joven, algo que se puede averiguar por sus cuernos

El animal que aparece en el vídeo grabado en el Metro de Valencia es un macho montés joven (Capra pyrenaica), algo que se puede advertir fácilmente por sus cuernos no ramificados y gruesos. Ambos sexos los poseen aunque en distinto grado de desarrollo. En este sentido, el conteo de los medrones o anillos anuales de crecimiento resulta muy efectivo para el cálculo de la edad.

El pelaje estival es de color pardo, tornándose grisáceo y con una espesa borra durante el invierno. También presentan unas manchas negras en patas, pecho y flancos que en los machos se van extendiendo con la edad cubriendo en los animales adultos gran parte de su cuerpo.

La parte central de este es blanca en ambos sexos, y la cola negra y corta (12-13 cm.). 

¿Por qué no es un corzo?

corzo castilla la mancha
Un corzo en verano. /Shutterstock

Sin duda, esta especie no tiene nada que ver con un corzo (Capreolus capreolus) y se puede corroborar si no fijamos en el pelaje, que en este último es pardo-rojizo en ambos sexos durante el verano, volviéndose grisáceo en invierno.

El vientre es de color más claro que la parte superior del cuerpo y los animales de origen meridional son más oscuros, teniendo un tono castaño achocolatado. Las crías, por el contrario, presentan un manto rojizo salpicado de numerosas motas blancas para potenciar su camuflaje con el entorno. Además son característicos los gritos que emiten ambos sexos, similares a ladridos.