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Con un corzo como cebo y cámaras trampa: así ha ayudado este cazador a buscar el cocodrilo de Valladolid

El operativo de búsqueda del ya famoso cocodrilo de Valladolid ha contado con la ayuda de un cazador. Jara y Sedal ha hablado con él y nos ha explicado qué hizo para intentar localizarlo.

El sábado Valladolid se convirtió en el epicentro de la actualidad nacional después de que un policía local advirtiese de que había avistado a un cocodrilo en el río Pisuerga. En pocas horas, la Guardia Civil comenzaba un operativo para tratar de localizar al peligroso depredador, cuya noticia de su existencia había desconcertado a todo el mundo.

Tal y como reconoció a Jara y Sedal el alcalde de Tordesillas, Miguel Ángel Oliveira Rodríguez, dos días después: «Cuando nos avisó la Guardia Civil y el SEPRONA de que el cocodrilo estaba entre el Duero y el Pisuerga, nos dijeron que tomásemos las medidas más drásticas para la zona y para las personas que allí salían a pasear, a pescar, a hacer piragua o incluso a hacer natación».

Un cazador se ofrece voluntario

Nada más conocer la noticia del cocodrilo, el cazador vallisoletano Ramón Valentin-Gamazo se puso en contacto con la Guardia Civil para ofrecer su ayuda y tratar de dar con el animal. Ramón es un cazador profesional muy conocido en el sector cinegético a través de su empresa BigTrophy. «Al enterarme de la noticia me puse en contacto con la Guardia Civil para ofrecer mis servicios de forma voluntaria, para ayudar a localizarlo o capturarlo» reconoce a Jara y Sedal.

Al día siguiente, Ramón recibió la llamada del SEPRONA proponiéndole una colaboración conjunta para poder encontrar al supuesto cocodrilo. «No lo dudé ni un segundo y preparé mi equipo para intentar echar una mano en lo que pudiera», reconoce.

Ramón patrulla el río con dos agentes

Cámaras trampa, cebos y patrulla en lancha

«Mi función como cazador era preparar los cebos con cámaras de fototrampeo y participar en su búsqueda», recuerda. También puso a disposición de la Guardia Civil sus dispositivos ópticos para tratar de localizar al cocodrilo.

Después de cuatro días de búsqueda, de haber colocado un cebo con los restos de un corzo y de haber patrullado durante día y noche con lanchas motoras y equipos luminosos y térmicos «desestimamos la búsqueda llegando a la conclusión de que probablemente esta animal no exista», reconoce. 

El fundador de BigTrophy afirma que «fue un honor, como cazador, poder colaborar con la Guardia Civil y saber que nos tienen en cuenta para ayudar en situaciones como esta». Y concluye: «Nadie conoce el mundo salvaje y su fauna mejor que nosotros». 

Cebo con los restos de un corzo frente a una cámara trampa. /RVG
Cebo con los restos de un corzo frente a una cámara trampa. /RVG

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