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Cómo hacer un reloj de pared con un antiguo cepo de caza

Seguro que muchos de vosotros conserváis los antiguos cepos de caza que nuestros padres o abuelos utilizaban en las labores de trampeo. Bastarán seis sencillos pasos para convertirlos en un reloj de pared muy cinegético.

Edu Pompa

Los cepos de caza fueron antaño muy utilizados en todo el mundo para capturar mamíferos. En España, incluso, llegó a existir la profesión del cepero. Con ellos se capturaban diferentes especies de predadores y, especialmente, conejos. Hasta la llegada de la mixomatosis y la NHV, los conejos eran plaga prácticamente en todo el país, por lo que su control mediante este dispositivo estaba muy extendido entre los habitantes de la España rural.

Pero su uso se prohibió en la década de 1980. Las nuevas normativas sobre trampeo no permiten el uso de dispositivos no selectivos que causen daño al animal, así que miles de aquellos antiguos cepos de caza quedaron olvidados en las cuadras de los pueblos de toda España.

Pero esa pérdida del uso para el que fue diseñado no quiere decir que tengan que deshacerse corrompidos por el óxido en un húmedo rincón. Es posible darle una segunda vida reciclándolos y usándolos como elemento decortativo. En este artículo te vamos a explicar cómo transformar un antiguo cepo de caza en un bonito reloj de pared. Toma nota y ¡manos a la obra!

¿Qué necesitas?

● Antiguo cepo.
● Manecillas y mecanismo de reloj. 
● Taladradora y broca de 5 milímetros.
● Lapicero o rotulador.
● Grupo para soldar.
● Radical con disco de corte y de lija.
● Pegamento ultrafuerte para madera y metal. 

Marca la posición del reloj

Marca con un lapicero o rotulador la parte central trasera del cepo donde colocaremos el mecanismo del reloj.

Corta las marcas con la radial 

Corta con la radial las marcas realizadas en el paso anterior y repasa con un disco de lija las imperfecciones que puedan haber quedado.

Coloca una pletina de metal 

Procura que sean del mismo ancho que las de los brazos del propio cepo. Hazlo en la parte posterior y suéldala en forma de ‘C’. De esta manera podrás colocar sin problemas el mecanismo del reloj dejando de nuevo armada la trampa.

Abre el cepo y suelda el mango y el seguro 

Suelda el mango y el seguro una vez abierto para que quede abierto de manera continua y sin peligro de cerrarse.

Realiza un taladro

Hazlo en la parte central delantera. A través de él podrás introducir el mecanismo en el que se colocan las manecillas. Para fijarlo a la parte posterior y evitar que pueda moverse, coloca un pequeño taco de madera con pegamento ultrafuerte para madera y metal.

Pega cuatro pequeños recortes de cartulina 

También puede valerte cinta de doble cara para indicar los puntos de las 3, las 6, las 9 y las 12 horas… ¡y tu reloj estará listo!