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Salva a un pollo de becada que huyó de una desbrozadora y entró en un pueblo de Orense

Este trabajador gallego se encontraba desbrozando monte para prevenir incendios cuando tres pollos de becada huyeron asustados. Uno de ellos cayó en las calles de un pueblo de Ourense y no dudó en rescatarlo.

Israel Hernández Tabernero

Dimas Rodríguez es un pescador y cazador que esta mañana se encontraba realizando unas tareas de desbroce para prevenir incendios en el Xurés (Orense) y que ha vivido una situación muy poco habitual con un pollo de becada (Scolopax rusticola). Por este motivo, ha decidido contactar con Jara y Sedal y hacer público el caso «por el bien de la especie».

En concreto, Dimas se encontraba en Rubiás (Orense) limpiando vegetación para crear un perímetro de seguridad que frene el fuego, en caso de incendio, cuando tres pollos de becada arrancaron a volar. «El ruido los espantó e iniciaron el vuelo. Dos de ellos se perdieron en el monte, pero el otro cayó en el pueblo». Ante el peligro de que algún perro o vehículo pudiera hacerle daño, Dimas no dudó en abandonar su trabajo y acudir en su rescate: «Soy un hombre grande, mido dos metros y tengo las manos muy grandes, por eso no me costó atraparlo», reconoce.

Después de cogerlo, él y sus compañeros llamaron a los agentes de Medio Ambiente para preguntarles qué debían hacer. «Nos dijeron que lo fotografiáramos y que lo soltáramos en una zona cercana a donde había iniciado el vuelo, para que su madre pudiese encontrarlo, así que eso hicimos».

Después de devolver sano y salvo al pollo de becada, Dimas buscó información sobre la nidificación de becadas sedentarias. «Esta zona es muy propia para esta especie. Es un paraje protegido con robles, castaños y abedules que cuenta con becadas en invierno, pero es la primera vez que veo que haya criado aquí. Jamás lo había visto», asegura a Jara y Sedal.

Dimas, el hombre que rescató al pollo.

La cría de becadas sedentarias, más habitual de lo que pensamos

La becada es un ave migratoria que, con carácter general, llega a España a finales de octubre después de recorrer miles de kilómetros y se marcha a partir de la segunda quincena de febrero. Pero hay una pequeña población sedentaria que decide asentarse y criar. «El hecho de que se queden y nidifiquen es más habitual de lo que se piensa», asegura a este medio José Ángel Martínez, delegado del Club de Cazadores de Becada en varias comunidades de nuestro país.

Este club es uno de los mayores ejemplos de caza y conservación de nuestro país. Desde él se llevan a cabo importantes estudios científicos que le han permitido conocer mejor a la especie para garantizar su conservación. Gracias a su ‘Proyecto Roding’ estudian a las poblaciones sedentarias y han podido descubrir que Lugo es una de las mayores zonas de cría sedentaria de España. «También se han registrado nidos en Cazorla, Málaga, Salamanca, Guadalajara, zona del Moncayo… es más habitual de lo que pensamos», asegura.

Proyecto Roding, la iniciativa de los cazadores para conocer la población sedentaria

Según informa el Club de Cazadores de Becada en su web, la becada extiende su área de distribución por gran parte del Paleártico. Sus hábitos son migratorios, de manera que la inmensa mayoría de las que llegan a la Península durante el invierno proceden del norte de Europa, fundamentalmente de áreas de Rusia y Escandinavia próximas al Báltico.

Sin embargo, una porción casi desconocida de becadas son oriundas de la Península y permanecen durante el verano entre nosotros sacando adelante sus nidadas. El carácter fundamentalmente nocturno de esta ave, junto a su mimetismo y discreción ha conducido a que su presencia estival en nuestros montes permanezca prácticamente inadvertida. De todas maneras, las densidades nunca son elevadas, lo que contribuye a que los avistamientos en algunos casos puedan ser considerados anecdóticos.

Por este motivo el Club de Cazadores de Becada puso en marcha en el año 2012 el ‘Proyecto Roding’, un estudio con el que se pretende actualizar el mapa de distribución de becadas autóctonas, nidificantes o sedentarias en la Península Ibérica. Desde entonces, cada primavera, los colaboradores del proyecto salen al campo para intentar localizar machos de becada y los resultados obtenidos hasta la fecha son muy positivos.

¿Conoces algún otro caso? Cuéntaselo al CCB

Tras hablar con Jara y Sedal, Dimas, protagonista de esta noticia, se puso en contacto con el CCB para que tuviesen referencia de este caso. Para el desarrollo de este ‘Proyecto Roding’ el Club de Cazadores de Becada solicita la colaboración de todos aquellos cazadores y aficionados a la ornitología que puedan estar interesados en contribuir a un mejor conocimiento de la especie.

Para participar basta mandar un correo electrónico a la dirección cientifica@ccbp.org con la referencia ‘Proyecto Roding’, indicando nombre y apellidos y lugar de residencia. En el siguiente vídeo puedes ver una muestra del trabajo de esta asociación.