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Un cazador denuncia entre lágrimas el robo de 4 podencos: «Se llevaron hasta las cámaras que los vigilaban»

Un cazador sufrió el pasado 12 de julio en su perrera de la localidad granadina de Huétor Tájar el robo de cuatro podencos: «Estoy muy dolido porque sé que lo más seguro es que no lo voy a volver a ver más. Hay que terminar con esta lacra…», se lamenta en palabras a Jara y Sedal.

Javier Fernandez-Caballero

La noche del pasado 11 al 12 de junio fue un auténtico calvario para José Antonio ‘Salareño’, como así le conocen sus amigos en el mundo cinegético. Aquella madrugada unos ladrones se colaron en las instalaciones en las que tiene guardados sus perros de caza y le robaron cuatro podencos y sólo le dejaron «la perra más vieja, de siete años», narra con la voz quebrada y lágrimas en los ojos a Jara y Sedal.

Fue a las seis y media de la mañana cuando este cazador, que se llevó los perros de su casa «para no tener quejas de los vecinos por los ladridos», recibió la llamada de un empleado municipal. Este le indicó que una de las naves que José Antonio tiene alquilada en el Ayuntamiento de Huétor Tájar (Granada) tenía las puertas abiertas y no estaban sus perros. «No dejaron más que la perra más vieja y un cachorro que pudo escapar de sus manos», se lamenta este cazador.

Y no fue lo único que le robaron. Además se llevaron sus cámaras de fototrampeo, las cuales José Antonio tenía colocadas precisamente para fotografiar a posibles ladrones y vigilarlos. «No se llevaron más cosas porque no tenía nada más», asegura. Tras poner una denuncia en la Guardia Civil los agentes abrieron una investigación que aún sigue su curso.

Los cuatro podencos robados

Otras dos fotos de los perros robados. / JyS

De los cuatro podencos que se llevaron, uno de ellos, Rubio, es el que más le duele al cazador: «Tiene cinco años y es un animal al que le tengo especial cariño. No se separaba de mí en las jornadas de caza. Hacía unas muestras espectaculares. Estoy muy dolido porque sé que lo más seguro es que no lo vuelva a ver más. Hay que terminar con esta lacra…», se lamenta el cazador entre lágrimas. Los otros tres son Paloma –también de cinco años-, Lasi –que tiene dos años- y un cachorro de tan sólo un año.

Lo que sí destaca es cómo el mundo cinegético se ha volcado durante los últimos días para ayudarle: «Me han llovido las peticiones para regalarme perros, aunque lo que primero quiero es encontrar a los míos aunque sea una misión casi imposible», sigue relatando el cazador.

Por último, ofrece un vídeo de uno de sus podencos cobrando un conejo y su número de teléfono, el 653 86 71 61, por si alguien sabe alguna pista del paradero de estos animales.

Denuncian el robo cinco perros a un cazador y le matan otros tres: «Ni yo ni mi familia tenemos ya vida»

galgos robados envenenados
El joven Alberto, con los perros. / A.G.C.

El joven cazador de Ciudad Real Alberto González Casero, de 24 años de edad y natural de la localidad de Villanueva de los Infantes, denunció hace unos meses ante este medio que estaba «completamente destrozado». Le habían robado cinco perros de caza en su finca familiar y luego le envenenaron otros cinco, de los cuales fallecieron tres. Así nos lo contaba.