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Cazan en el Pirineo catalán uno de los corzos más sorprendentes de la temporada

Un cazador abate en el Pirineo catalán uno de los corzos más imponentes de toda la temporada. Sin duda, se trata de una pieza extraordinaria.

corzo espectacular Pirineo Catalán
El cazador con el corzo. © Rupisalmo

Los jóvenes cazadores catalanes L. Martin y Josep M. Cabanes, guías de la orgánica Rupisalmo, abatieron hace unos días junto a un cliente un espectacular corzo con unas largas cuernas en el Pirineo catalán. Ambos cazadores, ya terminando la muy buena temporada corcera de la que han disfrutado, se toparon con este impresionante ejemplar que se erigirá como uno de los más imponentes abatidos esta temporada en nuestro país.

Cabanes explica a este medio que, mientras se dirigían con uno de los últimos clientes de la temporada a unas praderas de montaña, dieron con este cérvido armado con un espectacular trofeo. En ese lugar, tres días antes, habían visto un gran macho que creían que era uno de los grandes localizados en abril, pero no lo habían vuelto a ver «ya que en el Pirineo las zonas son muy boscosas», explica Cabanes. Minutos después, se percataron de que era el mismo ejemplar.

Un buen ‘madrugón’ para ganarle la partida a este corzo

Los cazadores decidieron darse un buen ‘madrugón’ para tratar de abatir este corzo, teniendo en cuenta también las duras condiciones del Pirineo catalán, en el que hay que salir mucho antes para poder llegar a tiempo al lugar deseado: «Llegamos sobre las 5:50 de la mañana al lugar, aún de noche, y nos colocamos en un buen punto con buen tiradero y a una distancia de unos 220 metros de donde, a priori, deberíamos disparar», explica Cabanes.

Sobre las 6:20 horas, tan sólo media hora después de llegar, los cazadores vieron salir tímidamente a una hembra, a la cual seguía un macho «aparentemente muy grande». «Fue solo mirar unos segundos con el telescopio y saber que ese gigante macho que teníamos controlado en abril había vuelto a aparecer…», relata.

Un disparo certero

En tan sólo unos segundos el cazador metió al animal en el visor, apuntó al codillo y dejó que el tiro le sorprendiese. De un certero disparo consiguieron hacerse con el ansiado ejemplar.

Al ir a cobrar la pieza, constataron que habían conseguido cazar uno de los corzos más imponentes de toda la temporada por la largura de sus cuernas, lo perlado de éstas y el grosor de su base. Sin duda, una pieza realmente extraordinaria.