La temporada de caza siempre viene cargada de sorpresas. En este caso, el escenario donde tiene lugar la que vamos a conocer a continuación es la ciudad de Zafra, en Badajoz. Allí, un cazador ha conseguido abatir a un jabalí y esto le ha permitido, tan solo unos días más tarde, hacer lo mismo con otro de unas dimensiones asombrosas.

Su nombre es Juan Carlos Feria, natural de la localidad de Zafra. Tal y como ha contado al equipo de Jara y Sedal, hace unos días logró dar caza a un ejemplar de jabalí «que es impresionante, es espectacular. Está en el límite de oro».

Así fue la caza del enorme jabalí

No ha sido uno, sino dos los jabalíes que este cazador ha abatido en un intervalo de solo cinco días. En este sentido, ha explicado a este medio que ya tenía visto al primero de ellos. «Cuando llegué al lugar y me puse eran en torno a las 21:50 horas porque llegué tarde», detalla. «A las 22:15 horas ya lo había abatido».

El cazador posando con el primer jabalí
El cazador posando con el primer jabalí.

Para ello el equipo que el cazador utilizó fue un rifle Browning Bar 2 en calibre .30-06, con bala Remington Accutip de 165 grains.

Después de esto, se quedó allí «un rato, esperando que viniera un compañero a llevarse la carne», recuerda. En ese intervalo de tiempo escuchó otro jabalí, pero no fue capaz de darle caza en esta ocasión.

Cuando encontraron el cuerpo del jabalí que había abatido, se dio cuenta de que este estaba lleno de cicatrices por «haber estado peleando con otro», apunta el cazador. Esto hizo pensar a Juan Carlos que en ese lugar tendría que haber otro más grande.

Cinco días después, por lo tanto, volvió a ponerse en el mismo sitio y como él mismo cuenta, «a las 1:55 horas me entró el otro, que es impresionante, es espectacular. Está en el límite de oro».

El cazador posando con el segundo jabalí abatido
El cazador posando con el segundo jabalí abatido.

Un coto donde los jabalíes de gran tamaño son frecuentes

Esto ha ocurrido, de manera más concreta, en el coto social de Zafra. En este lugar es habitual encontrar jabalíes de gran tamaño, como el de esta ocasión. De hecho, en el año 2021 ya informamos de un ejemplar de 172 kilos al que el propio Juan Carlos dio caza.

En cuanto a dicho lance, el cazador explicó a esta redacción que, tras 45 minutos ribera arriba y ribera abajo, salió y «fue verle la sombra y, en cuanto la observé, ya se estaba metiendo otra vez y disparé y me quedé con él». A pesar de las dificultades para montarlo en el vehículo, puesto que se encontraba solo, finalmente logró entrar el coche hasta el lugar, «tras una odisea», y cargarlo en él.

Trucos para preparar una espera

Si lo que quieres es cobrar un buen macho de jabalí en tus esperas, es importante tener en cuenta algunos trucos imprescindibles para conseguirlo. En primer lugar, tenemos que saber si se trata de un gran jabalí y, para ello, estudiar sus rastros y señales por la mañana, cuanto más pronto mejor, pues las huellas están más frescas.

También es determinante la elección del lugar. Empezaremos por estudiar el comedero, aunque puede no ser del todo seguro si se trata de uno artificial. Son más adecuados los naturales, como siembras, árboles frutales y rastrojos. Asimismo, en la baña es algo más sencillo hacernos con un buen macho, aunque los bañaderos de los grandes machos suelen estar en lo más intricado del monte, y habrá que elegir muy bien la ubicación del puesto.

En este sentido, el sitio más seguro para hacer un aguardo es en el paso, tal y como dicen los cazadores veteranos. Esto trata de esperarlo en el recorrido que hace desde su encame hasta la baña, el cebadero o, en su momento, las piaras de hembras. Hay que evitar que destaque, pues el cochino notará el ‘pegote’.

Por último, el momento escogido para el aguardo también es importante. Los viejos machos procurarán entrar cuando menos se los vea, es decir, en noches sin luna. En caso de haberla, esperarán a que se meta detrás de la sierra. Un buen ‘catedrático’ en noche de luna procura ir de sombra en sombra cuidándose de no ofrecer nunca un buen blanco.